La jornada de trabajo de la reunión informal ministerial de Cultura celebrada en el Complejo Cultural San Francisco de Cáceres y presidida por el ministro de Cultura y Deporte en funciones, Miquel Iceta, ha concluido con el respaldo unánime por parte de los Estados miembros del documento que reconoce la cultura como «bien público esencial y un bien público mundial al más alto nivel político».
“Mientras resuenan y nos duelen los ecos de la guerra en el corazón de Europa, los ministros de Cultura aquí reunidos queremos afirmar nuestro compromiso público con la cultura”, así comienza el documento firmado por los minsitros de cultura este martes tras debatir sobre cómo valorizar mejor la cultura y proteger mejor el patrimonio cultural.
Miquel Iceta ha señalado que “es una declaración que muestra un compromiso de todos los Estados miembros con la cultura”. También ha explicado que además de firmar esta declaración, las sesiones de trabajo también tenían como objetivo “preparar el camino para que la cultura sea en sí misma un Objetivo de Desarrollo Sostenible cuando se revise la Agenda 2030, y preservar el patrimonio, fomentar su conocimiento y al mismo tiempo que sea un motivo de atracción turística”.
Así pues, esta declaración subraya la importancia de la cultura en la vida de las sociedades y aboga por su reconocimiento como un objetivo de desarrollo sostenible. Destaca que la cultura no solo enriquece la vida de las personas, sino que también desempeña un papel fundamental en la construcción de sociedades democráticas, igualitarias y saludables. Además, se reconoce el papel crucial de la cultura durante la pandemia de COVID-19, ya que proporcionó vida, salud, integración, resistencia y esperanza.
La declaración enfatiza que la cultura es un componente esencial de la identidad europea y de cada uno de los países representados. También se destaca que la cultura es un medio para promover la libertad, la tolerancia, la sostenibilidad, la igualdad y la participación ciudadana. Se argumenta que la cultura es un derecho de la ciudadanía que debe ser protegido tanto por los poderes públicos como por los individuos.
Al encuentro también ha asistido la comisaria europea de Innovación, Investigación, Cultura, Educación y Juventud, Iliana Ivanova, que en sus redes ha expresado que durante los encuentros, los ministros intercambiaron ideas sobre cómo elevar el papel económico, social y ambiental de la cultura y su reconocimiento como un bien público global”.






