A medida que Bruselas busca recabar el apoyo de los 27 países miembros de la Unión Europea para la firma del acuerdo comercial con Mercosur, los agricultores de todo el bloque intensifican sus protestas en contra de un acuerdo que lleva más de dos décadas en negociación.
Este miércoles, la Comisión Europea convocó a los ministros europeos responsables de agricultura a una reunión extraordinaria. Tras el encuentro, el comisario de Agricultura, Christophe Hansen, señaló que, aunque persisten preocupaciones respecto a las medidas de protección para los productores europeos, muchos de los ministros también resaltaron las oportunidades que este acuerdo podría ofrecer, especialmente en un contexto geopolítico y económico global cada vez más desafiante.
“Es cierto que, en tiempos tan inciertos, el acuerdo con Mercosur tiene tanto sentido económico como geopolítico”, afirmó Hansen. Agregó que la Comisión Europea sigue trabajando para perfeccionar los detalles del acuerdo y las medidas que lo acompañarán, con el objetivo de asegurar la protección completa de los intereses de los agricultores europeos.
Por su parte, el comisario de Comercio, Maroš Šefčovič, subrayó la relevancia del acuerdo con Mercosur, calificándolo como el más grande jamás negociado por la UE. Según Šefčovič, gracias a este pacto, las exportaciones agroalimentarias de la UE a la región podrían aumentar hasta un 50%. No obstante, reconoció que la Comisión Europea ha escuchado las preocupaciones de los agricultores, por lo que, en respuesta, ha propuesto “salvaguardias sin precedentes”.
Estas medidas incluyen la implementación de sistemas de control y seguridad para proteger el mercado interno europeo. “Nuestro objetivo es garantizar que el acuerdo beneficie tanto a la UE como a nuestros socios de Mercosur, sin perjudicar a nuestros agricultores”, afirmó.
Se espera que los embajadores de la Unión Europea aprueben el acuerdo comercial entre el bloque y los países del Mercosur el viernes 9 de enero, abriendo el camino para que la firma oficial se lleve a cabo el 12 de enero en Paraguay.
El acuerdo, que inicialmente estaba previsto para ser firmado en diciembre de 2025, se retrasó debido a la oposición de países como Italia y Francia. Sin embargo, se espera que Italia retire sus objeciones después de que la Comisión Europea propusiera un fondo de modernización de 45.000 millones de euros. Este fondo tiene como objetivo actuar como un amortiguador para los sectores más sensibles de la agricultura europea, como el vacuno, el azúcar, el arroz y los cítricos, ayudándoles a adaptarse a la nueva competencia.
A pesar de las propuestas de compensación, la oposición al acuerdo persiste en países como Francia y Polonia. Este clima de desacuerdo ha dado lugar a protestas a gran escala, que buscan presionar a los representantes europeos para que rechacen el pacto, debido al temor de que los productos más baratos y de calidad inferior de Mercosur afecten la competitividad del sector agrícola europeo.
En Francia, los agricultores lograron irrumpir en el centro de París este jueves con alrededor de 100 tractores para manifestarse contra la intención de la UE de firmar el acuerdo de libre comercio con los países sudamericanos. En Bélgica, los agricultores organizarán bloqueos de tráfico y protestas con tractores en puntos clave de las ciudades.
Los agricultores alemanes y austriacos también se sumarán a las manifestaciones en la estación central de Bruselas. Mientras tanto, en España, la Unión Nacional de Asociaciones del Sector Primario Independientes (UNASPI) ha convocado tractoradas en varias provincias para este jueves.






