El bloque intentará dar dirección política al mayor momentum que ha vivido la ampliación desde la gran adhesión de 2004. Con los dos encuentros en Granada, el de la Comunidad Política Europea y el del Consejo Europeo Informal, los líderes tratarán de abrir el debate con la mente puesta en el informe sobre ampliación que presentará Bruselas en noviembre.
La presidencia española del Consejo de la Unión Europea llega al momento estrella del semestre: las dos cumbres internacionales que acogerá la ciudad de Granada. El primer día más de 40 líderes internacionales se darán cita en la ciudad para el tercer encuentro de la Comunidad Política Europea. Una ocasión dónde casi toda la acción se centrará en las varias reuniones bilaterales en los márgenes de la cumbre.
Una de las que podría suceder, y sin duda la más esperada en el contexto actual, es la que sentará a ambos lados de la mesa a Bakú y Erevan. Fuentes europeas señalan la posibilidad de un encuentro con la mediación del presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, y la presencia del presidente de Francia, Emmanuel Macron, y del canciller de Alemania, Olaf Scholz. Tras el anuncio de la desaparición del enclave de Nagorno Karabaj a principios del año que viene y del éxodo de la población armenia de la zona, disputada por Azerbaiyán, el conflicto se encuentra en su punto más tenso.
A pesar de que los anteriores encuentros entre los dos países, en los que también se usó el marco de la CPE, no consiguieron rebajar la tensión, Michel tratará de encauzar las negociaciones este jueves. Aunque fuentes europeas ven complicado que se firme cualquier tipo de acuerdo de paz y apuestan por sentar las bases de un pacto futuro.
Y aunque el jueves el foco no está en la Unión Europea, la presencia de los países de los Balcanes Occidentales, Moldavia o incluso una posible asistencia del presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, permitirá hablar en qué punto se encuentran las candidaturas de estos países.
Pero antes de dejar entrar a nuevos miembros la UE tendrá que debatir qué reformas internas debe acometer, algo de lo que posiblemente el bloque hablará el viernes en la cumbre europea informal. Hay un consenso general sobre la necesidad de adaptar la UE a una nueva realidad con más de 30 miembros podría pasar por acabar con el voto por unanimidad y la posibilidad de veto y ampliar el uso de la mayoría cualificada.






