España ha activado el Mecanismo de Protección Civil de la UE por los incendios forestales. Bruselas coordina el envío de medios aéreos desde Francia e Italia y la movilización de equipos neerlandeses ya preposicionados, mientras se ultiman apoyos adicionales de Alemania y Eslovaquia.
Tras la solicitud española, Francia ha desplegado dos aviones anfibios de extinción (tipo Canadair) que operan bajo la coordinación del Centro de Coordinación de Respuesta a Emergencias (ERCC). Italia ha incorporado aeronaves que se han integrado en el dispositivo nacional —con base de apoyo en Matacán (Salamanca)— y un equipo de bomberos de Países Bajos, preposicionado en Galicia dentro del plan europeo, ha sido activado para reforzar los trabajos sobre el terreno.
El Gobierno ha aceptado así ayuda de Francia, Italia, Países Bajos, Alemania y Eslovaquia. Además del apoyo humano y aéreo, se ha activado el servicio de cartografía rápida de Copernicus para facilitar mapas de emergencia que permitan evaluar la evolución de los fuegos y planificar las operaciones con mayor precisión.
La respuesta se enmarca en el dispositivo estival de la UE, que preposiciona medios terrestres en países de alto riesgo y dispone de una flota común rescEU de aviones y helicópteros para apoyar a los Estados cuando sus capacidades nacionales se ven desbordadas. En campañas recientes, el Mecanismo se ha activado con despliegues multinacionales de gran escala en Grecia y, en años anteriores, en Suecia, lo que ha consolidado este instrumento como el principal paraguas europeo de ayuda mutua frente a grandes incendios.






