La Comisión Europea presentó este miércoles su propuesta para las Capturas Totales Permitidas (TACs) en las aguas gestionadas por la Unión Europea en el Atlántico y los mares Skagerrak y Kattegat para el año 2026.
La propuesta, que abarca 15 TACs, incluye también algunas proyecciones para los años 2027 y 2028. Este conjunto de medidas busca garantizar la sostenibilidad económica a largo plazo de las pesquerías europeas, basándose en las recomendaciones científicas del Consejo Internacional para la Exploración del Mar (ICES, por sus siglas en inglés).
La propuesta se fundamenta en los consejos del ICES, que recomendó el rendimiento máximo sostenible (MSY, por sus siglas en inglés) para 11 de las 15 especies consideradas.
En la mayoría de los casos, la Comisión ha decidido seguir estas recomendaciones, aunque se han introducido algunas excepciones limitadas para pesquerías mixtas. En estos casos, aplicar estrictamente el MSY podría resultar en el cierre prematuro de las pesquerías, lo que afectaría a los intereses económicos de los Estados miembros.
Para las cuatro TACs restantes, las recomendaciones del ICES siguen un enfoque precautorio, el cual también ha sido adoptado por la Comisión. Para la merluza en las aguas ibéricas no se prevén cambios, y para el jurel, su captura se reduciría un 5% respecto al MSY. El lenguado común en la Bahía de Biscaya tendría una disminución del 1%, mientras que se mantendría el enfoque precautorio para la raya ondulada tanto en la Bahía de Biscaya como en las aguas ibéricas.
Bruselas propone la reducción de las capturas incidentales de abadejo en la Bahía de Biscaya, el Mar Cantábrico y las aguas ibéricas. Esta medida busca preservar las poblaciones de abadejo y evitar el cierre prematuro de pesquerías mixtas, las cuales incluyen varias especies y se verían afectadas negativamente si se aplicaran restricciones demasiado severas.
Estas propuestas, explicó Bruselas, se basan en un análisis detallado de los datos pesqueros y socioeconómicos proporcionados por el Comité Científico, Técnico y Económico de la Pesca (STECF, por sus siglas en inglés).
En cuanto al lubina en la Bahía de Biscaya, la Comisión ha propuesto mantener el sistema actual, delegando a los Estados miembros la fijación de cuotas. No obstante, se ajustará el límite conjunto de estas cuotas al valor más bajo del rango del rendimiento máximo sostenible (MSY) para proteger al abadejo, que es capturado incidentalmente en la pesca de lubina.
La protección de la anguila europea sigue siendo una prioridad para la Comisión debido a su situación crítica. Por ello, se propone mantener las actuales medidas de protección, que incluyen una veda de seis meses para todas las actividades pesqueras de anguila, así como la prohibición de la pesca recreativa en aguas marinas y salobres del Atlántico noreste.
Los Ministros de Pesca de la Unión Europea discutirán la propuesta en el Consejo de los días 11 y 12 de diciembre de 2025, con el objetivo de llegar a un acuerdo político sobre los TACs gestionados por la UE para el año 2026, y en algunos casos también para 2027 y 2028. Se espera que la regulación del Consejo entre en vigor el 1 de enero de 2026.






