La Comisión Europea dio luz verde el pasado 14 de agosto a la propuesta del Gobierno de España para modificar su Plan Estratégico de la Política Agraria Común (PAC), en vigor desde 2023. Se trata de una decisión ejecutiva que permite introducir ajustes en la aplicación del plan nacional, con el doble objetivo de dar respuesta a las demandas del sector agrario y mantener la coherencia con las prioridades comunitarias en materia de sostenibilidad y competitividad.
Según fuentes comunitarias, las modificaciones afectan a varios ejes clave del plan español:
- Condicionalidad ambiental: se flexibilizan ciertos requisitos en contextos de sequía o dificultad climática, especialmente en rotación de cultivos y barbecho.
- Ecorregímenes: se refuerza el apoyo económico a prácticas sostenibles, con incentivos adicionales para la agricultura de precisión y el uso eficiente del agua.
- Ayudas asociadas: se incrementa el respaldo a sectores vulnerables como la ganadería extensiva y determinados cultivos mediterráneos.
- Simplificación administrativa: se introducen medidas para reducir la carga burocrática en la gestión de ayudas.
Bruselas subraya que la modificación no altera los principios fundamentales de la PAC, pero sí dota de mayor flexibilidad a los Estados miembros en la aplicación de los objetivos ambientales, un aspecto que había suscitado críticas entre agricultores españoles por su complejidad y costes añadidos.
El comisario de Agricultura, Janusz Wojciechowski, destacó que los cambios aprobados mantienen “la coherencia con el Pacto Verde y con los objetivos de sostenibilidad de la Unión”, al tiempo que atienden “las necesidades reales del sector”.
Para España, la aprobación comunitaria llega en un momento de movilizaciones agrarias en varias comunidades autónomas y busca aliviar tensiones en el campo. La reforma entrará en vigor tras su publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea (DOUE) y será aplicable en la campaña de 2025.
Con esta decisión ejecutiva del 14 de agosto, la Comisión recuerda que todos los Estados miembros pueden solicitar ajustes anuales en sus planes estratégicos de la PAC, siempre que se justifiquen en el marco de los objetivos comunes y bajo supervisión comunitaria. En los últimos meses, países como Francia, Alemania e Italia también han tramitado modificaciones parciales de sus planes, principalmente para flexibilizar requisitos medioambientales y reforzar ayudas a sectores sensibles, lo que confirma una tendencia general en la UE hacia una aplicación más adaptada a las realidades nacionales.






