Dirigiéndose al Parlamento Europeo este miércoles, la Alta Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas, lanzó un llamado a los Estados miembros para aumentar su inversión en defensa. Ante la próxima cumbre de la OTAN que se celebrará en La Haya del 24 al 26 de junio de 2025, Kallas destacó que la situación geopolítica actual exige un compromiso más ambicioso que el inicialmente acordado en 2014.
Recordó que en aquel año, los países de la OTAN se comprometieron a dedicar al menos el 2% de su Producto Interno Bruto (PIB) a la defensa para el año 2024. Sin embargo, señaló que la realidad ha cambiado “drásticamente” en el último año.
Ante la amenaza creciente y directa de Rusia, que, según la jefa de la diplomacia europea ya ha aumentado su gasto militar hasta niveles superiores al gasto combinado de toda la UE, Kallas señaló que ahora es necesario aspirar a un objetivo mucho más alto, cercano al 5% del PIB.
Tough times require tough resolve.
Today, against NATO and the EU, Russia doesn’t stand a chance.
But we must stick together.And that is the message we take to the NATO Summit next week.
My speech in the #EPlenary ↓ pic.twitter.com/Q6B7lzMhph
— Kaja Kallas (@kajakallas) June 18, 2025
Para facilitar este aumento en el gasto, Kallas explicó que la Unión Europea cuenta con instrumentos financieros que pueden apoyar a los Estados miembros en este desafío. En particular, mencionó el Pacto de Estabilidad y Crecimiento, que dispone de una “cláusula nacional de escape” que permite liberar espacio presupuestario para que los países incrementen sus gastos en defensa sin incumplir las reglas fiscales.
Señaló que esta flexibilización podría movilizar hasta 650 mil millones de euros en defensa durante los próximos cuatro años, sumando aproximadamente un “1,5% adicional del PIB” dedicado a este fin.
Asimismo, Kallas destacó el papel del instrumento SAFE, que ofrece préstamos por un total de 150 mil millones de euros para financiar la compra conjunta de equipos de defensa, preferentemente de productores europeos.
Este mecanismo, insistió Kallas, busca no solo facilitar el acceso a recursos financieros sino también fortalecer la industria de defensa europea, generando una economía de escala que permita reducir costes y aumentar la eficiencia en la producción y el suministro de material militar.
Más allá del gasto, la Alta Representante enfatizó la importancia de la unidad entre los Estados miembros y los aliados de la OTAN. En un contexto marcado por la agresión rusa, que afecta no solo a Europa sino a la seguridad global, la Alta Representante recalcó que “lo que nos une debe seguir siendo nuestro objetivo de mantener a salvo a nuestros ciudadanos”.
Subrayó que la defensa europea está estrechamente vinculada a la fortaleza de la OTAN, y que un mayor compromiso económico y estratégico de todos es indispensable para enfrentar los desafíos actuales.






