Francia ha solicitado a la Comisión Europea un refuerzo de la Política Agrícola Común (PAC) con el objetivo de garantizar la soberanía alimentaria y promover una competencia justa en el mercado interior de la Unión Europea. Esta petición fue transmitida este martes por el Primer Ministro francés, Sébastien Lecornu, al Comisario Europeo de Agricultura, Christophe Hansen, durante las negociaciones sobre el próximo presupuesto de la UE.
Lecornu subrayó la necesidad de simplificar las normativas sin comprometer los estándares de calidad ni crear distorsiones en el mercado, asegurando condiciones equitativas para los productos europeos y los importados.
En una reunión celebrada este martes, Lecornu destacó la importancia de que las asignaciones presupuestarias para la PAC se mantengan intactas, señalando que este será un «punto rojo» para Francia en las futuras negociaciones.
Rencontre ce matin entre le Premier ministre @SebLecornu et le commissaire européen à l’Agriculture, Christophe Hansen. pic.twitter.com/V3yUbqTMsr
— Matignon (@Matignon) October 28, 2025
Francia insiste en que la PAC debe seguir siendo una política común para toda la UE, pero con una simplificación de las normas que beneficie a todos, sin distorsionar el mercado interno ni fomentar una competencia desleal.
Según un comunicado emitido por el gabinete de Lecornu este miércoles, el primer ministro destacó que la PAC es esencial para la soberanía alimentaria, tanto de Francia como de Europa, y debe contar con recursos suficientes para apoyar plenamente a los agricultores, incluidos los de los territorios ultramarinos.
Lecornu subrayó que la PAC no solo debe ser vista como una herramienta económica, sino también como un pilar estratégico para garantizar que Europa pueda «producir para alimentar a nuestros ciudadanos», un principio especialmente relevante en tiempos de incertidumbre global.
Además, el primer ministro reiteró la necesidad de que la PAC apoye el ingreso de los agricultores, manteniendo las ayudas acopladas y las ayudas específicas para zonas de montaña y territorios frágiles. También enfatizó la importancia de que la política agrícola responda a las necesidades de cada sector y cada región, incluyendo los territorios ultramarinos.
En una misiva enviada a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, Lecornu instó a la Comisión a garantizar que todos los productos agrícolas, tanto europeos como importados, se rijan por las mismas normas. Si un método de producción o sustancia está prohibido para los agricultores europeos, Francia exige que esta prohibición también se aplique a los productos importados.
El primer ministro reafirmó que el gobierno de Francia permanecerá «plenamente movilizado» para apoyar a los agricultores frente a los desafíos actuales, como los derechos de aduana impuestos por Estados Unidos, la incertidumbre sobre los ingresos, el renovado interés por el relevo generacional y la creciente competencia internacional.






