Los eurodiputados han respaldado la propuesta de emplear nuevas técnicas genómicas (NTG) que alteran el material genético de un organismo, con el objetivo de lograr un sistema alimentario más sostenible y resiliente.
Diferentes productos obtenidos con Nuevas Técnicas Genómicas ya están disponibles en el mercado internacional, como es el caso de los plátanos en Filipinas que no se oscurecen como resultado de las NGT, que podrían ayudar a reducir el desperdicio de alimentos y las emisiones de CO2.
Tras la solicitud de la Comisión Europea a la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (AESA) de proporcionar una visión general sobre la evaluación de riesgos de las plantas desarrolladas mediante nuevas técnicas genómicas (NGT), los eurodiputados han adoptado con 307 votos a favor, 263 en contra y 41 abstenciones, la propuesta de la Comisión relativa a las nuevas técnicas genómicas (NTG), que introduce el desarrollo de variedades vegetales mejoradas que resistan al clima y a las plagas, ofrecen un mayor rendimiento y requieren menos fertilizantes y plaguicidas.
Puesto que hoy en día los vegetales obtenidos mediante NTG están sujetos a las mismas normas que los organismos modificados genéticamente (OMG), la Eurocámara ha respaldado la propuesta de establecer dos categorías diferentes y dos paquetes de normas para los vegetales obtenidos con NTG.
Así pues, los vegetales considerados equivalentes a los convencionales, es decir, vegetales obtenidos con NTG de categoría, quedarían exentos de los requisitos de la legislación sobre OMG, mientras que el resto, vegetales obtenidos con NTG de categoría 2, tendrían que cumplir normas más estrictas.
Asimismo, los eurodiputados han abogado por mantener el etiquetado obligatorio para todos los productos NTG y han mantenido que estos deberán seguir estando prohibidos en la producción ecológica.
La ponente, Jessica Polfjärd, eurodiputada del Partido Popular Europeo, ha señalado que las nuevas normas permitirán desarrollar variedades vegetales mejoradas que garanticen un mayor rendimiento, sean resistentes al clima o requieran menos fertilizantes y plaguicidas. “Espero que los Estados miembros adopten pronto su posición para que podamos aprobar la nueva normativa antes de las elecciones europeas y dar a los agricultores las herramientas necesarias para la transición ecológica”, ha manifestado.
Tras la votación de este miércoles, el Parlamento Europeo deberá iniciar negociaciones con los Estados miembros para alcanzar un acuerdo sobre el texto definitivo.






