El Consejo de Medioambiente de la Unión Europea aprobó este martes las conclusiones sobre la Estrategia Europea para la Resiliencia Hídrica, destacando la necesidad de coordinar esfuerzos a nivel europeo para garantizar el acceso universal a agua limpia y asequible, proteger los ecosistemas acuáticos y promover una gestión sostenible de los recursos hídricos. Esta estrategia tiene como objetivo fortalecer, además, la competitividad económica de la región, promoviendo una economía resiliente ante los desafíos climáticos y las crisis futuras.
Magnus Heunicke, Ministro de Medioambiente y Igualdad de Género de Dinamarca, subrayó la importancia crucial de la resiliencia hídrica, no solo como un factor clave para la preservación del medio ambiente, sino también para la seguridad y estabilidad de las sociedades europeas.
Según los datos presentados por la Comisión Europea en febrero de 2025, el 34% del territorio de la UE enfrenta escasez de agua, y solo el 37% de las masas de agua superficiales alcanzan un buen estado ecológico, mientras que menos del 30% cumplen con los estándares de calidad química. Estos datos evidencian la gravedad de la situación, lo que llevó a la Comisión Europea a presentar en junio de 2025 la Estrategia Europea para la Resiliencia Hídrica, alineada con los objetivos de la UE para 2050, que fueron expuestos en la Conferencia de la ONU sobre el Agua de 2023 en Nueva York.
Los ministros de Medioambiente de los países miembros acogieron positivamente esta estrategia, viéndola como un marco integral que no solo asegura agua limpia y asequible para todos los ciudadanos europeos, sino que también refuerza la competitividad económica de la región. Heunicke enfatizó la necesidad de un trabajo coordinado y una integración de la gestión del agua en las políticas de cambio climático y adaptación a futuras crisis.
La estrategia tiene como objetivos clave restaurar y proteger el ciclo natural del agua para asegurar el suministro sostenible de agua y preservar los ecosistemas acuáticos. También promueve el fomento de una economía eficiente en el uso del agua, lo que no solo contribuiría a una mayor sostenibilidad ambiental, sino que, además, apoyaría el fortalecimiento de la competitividad industrial de la UE en un contexto global.
En cuanto al acceso a los recursos hídricos, la estrategia se compromete a garantizar el acceso equitativo a agua limpia y saneamiento para todos, enfocándose especialmente en la modernización de las infraestructuras hídricas y en la reducción de las pérdidas de agua, con atención especial a las zonas remotas y las islas.
Además, se pretende reducir los impactos de la contaminación del agua desde su origen, abordando específicamente los contaminantes emergentes como los PFAS (sustancias perfluoroalquiladas) y otros productos químicos nocivos que amenazan la calidad de los recursos hídricos. La estrategia prevé la adopción de medidas preventivas para evitar que estos contaminantes lleguen a las fuentes de agua.
El Consejo de Medioambiente también ha instado a la Comisión Europea a elaborar un informe sobre el progreso en la implementación de esta estrategia, con una revisión intermedia programada para 2027. A su vez, se alienta a los Estados miembros a integrar la resiliencia hídrica en sus políticas nacionales y marcos de financiación, con el objetivo de asegurar una gestión eficaz y sostenible de los recursos hídricos a largo plazo.






