El Consejo aprueba un aumento de 150.000 millones de euros para la contratación pública conjunta en materia de seguridad y defensa europeas

La Comisión Europea ha acogido con satisfacción el acuerdo alcanzado este martes en el Consejo de la UE sobre el Instrumento de Seguridad para la Acción en Europa (SAFE, por sus siglas en inglés). Como se propone en el Plan ‘ReArm Europe/Readiness 2030’, la Comisión recaudará hasta 150.000 millones de euros en los mercados de capitales, proporcionando palancas financieras a los Estados miembros de la UE para aumentar las inversiones en ámbitos clave de la defensa.

Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, ha declarado al respecto que «las épocas excepcionales requieren medidas excepcionales. Acojo con satisfacción el acuerdo de hoy sobre SAFE, nuestro instrumento de préstamo para la preparación industrial en materia de defensa, como un paso adelante fundamental». Una decisión que se produce porque «Europa debe asumir ahora una mayor parte de la responsabilidad de su propia seguridad y defensa. Con SAFE, no solo estamos invirtiendo en capacidades de vanguardia para nuestra Unión, para Ucrania y para todo el continente; también estamos reforzando la base tecnológica e industrial de la defensa europea», tal y como ha detallado.

Los fondos se recaudarán en los mercados de capitales y se desembolsarán a los Estados miembros interesados a petición, sobre la base de sus planes de inversión en la industria europea de defensa. SAFE animará a los Estados miembros a gastar y adquirir capacidades en cooperación.

Un ambicioso instrumento de defensa, SAFE, aumentará las capacidades de defensa europeas, al tiempo que reforzará la competitividad y la interoperabilidad de una sólida base industrial de defensa europea.

Seis meses para presentar planes

Los Estados miembros disponen ahora de seis meses a partir de la entrada en vigor del Reglamento para presentar sus planes nacionales iniciales, que la Comisión evaluará a continuación. A raíz de una propuesta de la Comisión, se espera que el Consejo adopte decisiones de ejecución, que incluirán el importe del préstamo y cualquier prefinanciación.

La prefinanciación, que puede ascender hasta el 15 % del préstamo, garantizará que el apoyo pueda pagarse rápidamente para cubrir las necesidades más urgentes, posiblemente a partir de 2025. Los Estados miembros tendrán que informar sobre el progreso de la aplicación cuando presenten sus solicitudes de pago, lo que puede hacerse dos veces al año. La última aprobación de los desembolsos podrá tener lugar hasta el 31 de diciembre de 2030.

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