El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, y su homólogo griego, Georgios Gerapetritis, han coincidido este martes, 3 de febrero, en que los cambios estratégicos del Gobierno de Estados Unidos van a obligar a la Unión Europea a avanzar “decididamente” hacia la autonomía estratégica, incluida la creación de un mecanismo de disuasión conjunto.
“Yo creo que las relaciones transatlánticas han sido beneficiosas para Estados Unidos y para Europa desde hace muchas décadas, tanto desde el punto de vista del progreso como desde el punto de vista de la disuasión”, pero “tenemos que reconocer que la nueva Administración estadounidense tiene una nueva visión”, declaró Albares durante la rueda de prensa conjunta con Gerapetritis, que tuvo en la sede ministerial del Palacio de Viana, en Madrid.
Por ello, declaró, ha llegado “el momento de que Europa avance decididamente en su soberanía y en su independencia”. “Es fundamental que logremos una soberanía económica, remover los últimos obstáculos del mercado interior, avanzar ante un auténtico mercado de capitales europeos en el que el dinero europeo financie prioritariamente las ideas y la innovación europea y seguir buscando nuevos socios”, prosiguió el ministro.
“Tenemos una guerra convencional a grandísima escala con una potencia agresiva como es Rusia en nuestras puertas” y, por tanto, “es necesario que renovemos nuestras industrias de defensa para producir lo que necesita Europa”, advirtió. “Creemos que este ya es el momento, sin tardar más, de avanzar hacia un ejército europeo, porque tenemos que garantizar el modelo de vida europeo, tenemos que estar preparados para disuadir ante cualquier intento de amenaza o de coacción”, insistió.
Por su parte, Georgios Gerapetritis coincidió con Albares en que “es necesario dar un paso importante hacia la autonomía estratégica, abordando desafíos que nos permitan reducir la dependencia crítica en energía, tecnología y defensa”.
La cooperación transatlántica ha permitido “mantener la paz y la prosperidad en el mundo” y “yo soy optimista, creo que se va a mantener esta relación tan importante”, pero “la Administración en Estados Unidos nos está proporcionando un incentivo para revisar algunas de las ideas que teníamos sobre Europa y sobre la autonomía de Europa”, advirtió.
En este sentido, el ministro griego destacó la importancia de contar “con un mecanismo de disuasión conjunto”, de mantener la ampliación de la Unión Europea “para que haya una Europa cada vez más cohesionada y más fuerte” y de promover “un desarrollo estratégico que no solamente resalte la competitividad del continente de la Unión Europea, sino también aquellas cuestiones que tienen que ver con la cohesión social, la crisis climática o la seguridad alimentaria”.
“En general, creo que deberíamos estar satisfechos con el progreso que estamos intentando realizar en Europa para ser más resilientes, más autónomos, manteniendo al mismo tiempo la colaboración con Estados Unidos, manteniendo estos puentes abiertos con Estados Unidos, que siempre han sido sólidos y que se tienen que mantener en el futuro”, insistió.
