El Consejo de la Unión Europea adoptó este lunes el Programa de la Industria de Defensa Europea (EDIP, por sus siglas en inglés), un instrumento cuyo objetivo es fortalecer la preparación defensiva de la UE, mejorando la competitividad y la capacidad de respuesta de la Base Industrial y Tecnológica de Defensa Europea (EDTIB). El programa, con un presupuesto de 1.500 millones de euros en subvenciones para el período 2025-2027, también incluye una cláusula que limita la proporción de componentes procedentes de fuera de la UE o de países no asociados a un máximo del 35% del coste total de los componentes del producto final.
Este programa tiene como finalidad mejorar la capacidad de los Estados miembros para hacer frente a las amenazas actuales y futuras. Asimismo, busca aumentar la competitividad de la EDTIB y garantizar la disponibilidad y el suministro oportuno de productos de defensa en toda la Unión Europea.
De los 1.500 millones de euros asignados, 300 millones se destinarán a un Instrumento de Apoyo a Ucrania. Este mecanismo está diseñado para modernizar y respaldar la industria de defensa ucraniana, facilitando su integración en el ecosistema industrial de defensa europeo.
El EDIP también contempla la posibilidad de incrementar su presupuesto en el futuro, por ejemplo, mediante contribuciones financieras voluntarias de los Estados miembros o de terceros países.
El programa financiará diversas iniciativas, como la adquisición común realizada por al menos tres países, de los cuales al menos dos deben ser Estados miembros. Estas acciones pueden incluir la creación y mantenimiento de reservas industriales de defensa, así como el fortalecimiento de la capacidad de producción de productos de defensa críticos.
Además, se fomentarán los Proyectos de Defensa Europea de Interés Común, que son iniciativas industriales colaborativas orientadas al desarrollo de capacidades militares esenciales para la seguridad de la Unión.
El EDIP también apoyará actividades destinadas a mejorar la interoperabilidad y la intercambiabilidad entre los productos de defensa, y facilitará el acceso al mercado de defensa para pequeñas y medianas empresas (PYME), empresas de mediano tamaño y start-ups.
El reglamento adoptado este lunes incluye una cláusula que limita la proporción de componentes procedentes de fuera de la UE o de países no asociados, incluida Ucrania en el caso del Instrumento de Apoyo, a un máximo del 35% del coste total de los componentes del producto final. Además, se establece que no se podrán adquirir componentes de países no asociados que representen una amenaza para la seguridad y los intereses de defensa de la UE o de sus Estados miembros.
Taambién establece un marco de seguridad de suministro a nivel de la UE, con el objetivo de reforzar la resiliencia de la cadena de suministro de defensa y mejorar la capacidad de la Unión para responder de manera rápida y eficaz en tiempos de crisis.
El reglamento será firmado el 17 de diciembre de 2025 y entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea.
