El comisario de Defensa y Espacio de la Unión Europea, Andrius Kubilius, lanzó este domingo una advertencia sobre las crecientes amenazas a la seguridad de los países Bálticos, específicamente ante la posibilidad de que Rusia viole el Artículo 5 del Tratado de la OTAN, que establece la obligación de defender a un miembro de la Alianza en caso de ataque armado.
En su intervención durante la conferencia «Defendiendo los Bálticos: Lecciones de Guerra de Ucrania», Kubilius alertó sobre la creciente probabilidad de que el Kremlin ponga a prueba esta cláusula de defensa colectiva en los próximos años, y subrayó que los países Bálticos podrían convertirse en uno de los primeros objetivos de una agresión rusa.
El citado Artículo 5 estipula que un ataque contra un miembro será considerado un ataque contra todos. Kubilius puso en duda si la OTAN está completamente preparada para enfrentar una agresión de Rusia, que ha intensificado su campaña bélica contra Ucrania y sigue desarrollando su capacidad militar.
Kubilius citó informes de servicios de inteligencia de diversos países, entre ellos Alemania, Dinamarca, Finlandia y los Países Bajos, que sugieren que el presidente ruso Vladimir Putin podría estar preparando una ofensiva que pondría a prueba el Artículo 5 de la OTAN en los próximos 2 a 4 años, antes de 2030. «Podemos suponer que, en tal caso, los Estados Bálticos serán uno de los objetivos preferidos de la nueva agresión del Kremlin», afirmó Kubilius, recordando que un ataque a los países Bálticos no solo sería una agresión contra estos Estados, sino contra toda la OTAN y la Unión Europea.
El titular de defensa de la UE destacó la necesidad de aprender de las experiencias de la guerra en Ucrania, donde las tácticas y la tecnología de defensa han evolucionado rápidamente frente a la invasión rusa. «¿Por qué nos ha tomado más de dos años darnos cuenta de que no estamos preparados para enfrentar los drones rusos de manera efectiva?» cuestionó Kubilius, haciendo un llamado a una mayor urgencia en la adopción de innovaciones tecnológicas y tácticas.
Destacó que, en el contexto de los nuevos métodos de guerra, los países Bálticos deben prepararse no solo para una guerra convencional con tanques y artillería, sino también para un escenario en el que las agresiones se lleven a cabo mediante medios menos tradicionales, como misiles y drones, que podrían destruir infraestructuras críticas sin llegar a desencadenar la activación del Artículo 5.
Kubilius también hizo un llamado a la cooperación regional, destacando que los países Bálticos no deben enfrentarse solos a las amenazas, sino que deben colaborar estrechamente con sus vecinos en una defensa conjunta. En este sentido, subrayó la importancia del proyecto «Eastern Flank Watch», una iniciativa de cooperación entre los países del flanco este de la OTAN, como los Estados Bálticos, Polonia y otros países fronterizos. Este proyecto, apoyado por la Comisión Europea, busca fortalecer la capacidad de defensa de toda la región, y Kubilius insistió en que Ucrania debe ser incluida en estos esfuerzos, ya que su experiencia en la guerra ha sido crucial para comprender las necesidades y desafíos de la defensa moderna.
«La defensa de los Bálticos solo puede ser efectiva si la construimos juntos con Ucrania y con toda la región fronteriza», afirmó Kubilius, añadiendo que la integración de las capacidades de defensa de Ucrania con las de la UE es un interés estratégico para todo el continente.
Kubilius abogó así por integrar a las fuerzas armadas ucranianas en los esfuerzos de defensa del flanco oriental de la OTAN, especialmente en los países Bálticos. «Si llega el día X y Putin decide probar el Artículo 5 en la región báltica, nos enfrentaremos a un ejército ruso mucho más fuerte que el que vimos en febrero de 2022, y que ha demostrado ser muy eficaz con el uso de drones», explicó. La presencia de un ejército ucraniano probado en combate, según Kubilius, sería una garantía adicional de seguridad para los países del flanco oriental.
El Comisario también mencionó la necesidad de un «batallón ucraniano» junto a las tropas de la OTAN en los países Bálticos, como una forma de garantizar la seguridad adicional que los países de la región han aprendido a valorar tras la invasión rusa de Ucrania. Aunque no cuestionó el valor de los compromisos de la OTAN, como el Artículo 5, enfatizó que «es mejor tener múltiples garantías para nuestra seguridad».






