El presidente del Consejo Europeo, António Costa, destacó este domingo, en la sesión de apertura de la cumbre UE-CELAC en Colombia, la importancia de la cooperación entre Europa, América Latina y el Caribe, señalando que, “en un mundo multipolar, la cooperación birregional es más importante que nunca”.
Costa mencionó que, en su trayectoria política, nunca había sido tan visible el intercambio entre ambas regiones. Recordó que, tras ocho años sin cumbres, se celebró una nueva edición en 2023 en Bruselas, y que desde entonces los contactos entre la Unión Europea y América Latina se han incrementado, con más de 60 visitas de alto nivel entre la UE, América Latina y el Caribe.
El presidente también mencionó el fortalecimiento de la cooperación en áreas como la energía, la resiliencia climática, la digitalización, la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico, así como en el sector de la salud. En cuanto a los intercambios comerciales, destacó un aumento del 45% desde 2013 y señaló que “la Unión Europea es también el primer inversor extranjero en la región, con más de 800 mil millones de euros en inversión directa”.
Costa hizo referencia al programa de inversiones Global Gateway de la Unión Europea, que ha movilizado más de 31 mil millones de euros para proyectos que promueven la transición verde, digital y social. Citó iniciativas para promover la interconexión eléctrica regional y mejorar la conectividad digital en zonas remotas, mencionando que existen más de 100 proyectos concretos en marcha.
Afirmó que, además de las inversiones, el aspecto humano de las relaciones, basado en el intercambio cultural y de valores, es un componente esencial de la cooperación: “Aparte de todas estas inversiones que dinamizan nuestra relación está, por supuesto también, el factor humano: los intercambios y contactos de millones de nuestros ciudadanos, que se benefician de lenguas, culturas y valores compartidos”.
Costa destacó la cumbre como una oportunidad para reforzar la cooperación y estrechar los lazos entre las dos regiones para hacer frente a los desafíos globales, como el cambio climático, las amenazas a la democracia, las violaciones de los derechos humanos y los peligros derivados de la competencia entre actores globales.
Aseguró que, pese a las diferencias ideológicas, la cumbre demuestra que, en el marco del multilateralismo, «hablando unos con otros, escuchándonos, hemos logrado tener una posición común”.
El presidente hizo un llamado a la unidad, recordando que hace 500 años, cuando se fundó Santa Marta, el mundo estaba marcado por el conflicto y la fragmentación, mientras que hoy, desde esa misma ciudad, se envía un mensaje de cooperación y diálogo.
En este sentido, Costa abogó por «el diálogo, no la división; la cooperación, no la confrontación; la asociación, no el aislamiento”. Reiteró que, en un mundo multipolar, la respuesta a los retos globales solo podía ser multilateral, y que “El futuro solo puede construirse si lo hacemos juntos”.






