La reunión en el Castillo de Limont, el 3 de febrero, tendrá como objetivo preparar las decisiones futuras sobre la defensa europea. El presidente del Consejo Europeo, António Costa, propuso que el encuentro sirva para guiar a la Comisión y a la Alta Representante en la elaboración de un libro blanco sobre la defensa, que incluirá iniciativas conjuntas y los recursos necesarios.
En su carta de invitación a los líderes europeos, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, destacó la importancia de abordar las crecientes amenazas a la seguridad de Europa, señalando que «la agresión de Rusia contra Ucrania ha devuelto a nuestro continente una guerra de alta intensidad», lo que «viola los principios básicos del derecho internacional y amenaza la seguridad europea».
El presidente del Consejo enfatizó que la paz en Europa depende de lograr una «paz integral, justa y duradera» para Ucrania, en un contexto geopolítico también marcado por la situación en Oriente Próximo.
Costa propuso que este encuentro sirva para orientar a la Comisión y a la Alta Representante en la preparación de un libro blanco sobre el futuro de la defensa europea, que incluiría «iniciativas conjuntas en materia de defensa y los recursos necesarios para desarrollarlas». Costa también subrayó la relevancia de discutir estos temas antes de un debate más formal en el Consejo Europeo de junio de 2025.
En cuanto a los temas a tratar, destacó que Europa debe asumir una mayor responsabilidad en defensa, proponiendo que sea «más resiliente, más eficiente, más autónoma y un actor más fiable en materia de seguridad y defensa».
Señaló que, si bien los Estados miembros ya han aumentado su gasto nacional en defensa, se requieren «inversiones adicionales sustanciales» para mejorar la preparación ante amenazas de todo tipo, especialmente para abordar «las deficiencias críticas de capacidad».
Además, Costa destacó que, aunque los Estados miembros seguirán siendo responsables de sus propias fuerzas armadas, es fundamental que cooperen más estrechamente a nivel europeo. Esta cooperación tiene como objetivo maximizar «las economías de escala y reducir los costes», garantizar «la interoperabilidad» y evitar «duplicaciones». Al mismo tiempo, recordó que una defensa eficaz es un «bien común» que beneficia a todos los europeos.
En cuanto a la preparación de los próximos pasos, sugirió que el debate se centre en la definición de las capacidades de defensa prioritarias que deben desarrollarse de manera colaborativa, cómo incrementar la financiación conjunta, y cómo seguir fortaleciendo las alianzas existentes, especialmente con los socios europeos no pertenecientes a la UE
Además, el Secretario General de la OTAN, Mark Rutte, fue invitado a un almuerzo durante la reunión, lo que brindará una oportunidad para debatir el apoyo a Ucrania y la cooperación entre la UE y la OTAN.
El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, también fue invitado a una cena de trabajo, en la que se discutirán los temas de defensa en el contexto de la relación UE-Reino Unido. Esta será la primera reunión de este tipo con los 27 líderes de la UE tras la llegada de Starmer al cargo.
Costa concluyó su carta agradeciendo al Primer Ministro Tusk, cuya presidencia rotatoria del Consejo de la Unión Europea asumió el 1 de enero, por su valiosa colaboración en la preparación del encuentro, y expresó su expectativa de que las conversaciones del 3 de febrero resulten en un debate fructífero sobre el futuro de la defensa europea.






