La Comisión anunció el miércoles la decisión de extender por seis meses ciertas disposiciones del Marco Temporal de Crisis y Transición (TCTF) para abordar las perturbaciones persistentes del mercado en los sectores agrícola, pesquero y acuícola. Esta prórroga permitirá a los Estados miembros proporcionar ayuda adicional a estas industrias hasta el 31 de diciembre de 2024, sin aumentar los límites máximos establecidos para la ayuda.
La Comisión Europea ha tomado medidas para abordar las persistentes perturbaciones del mercado en los sectores agrícola, pesquero y acuícola mediante una enmienda al Marco Temporal de Crisis y Transición (TCTF).
Esta enmienda, adoptada el jueves, extiende por seis meses ciertas disposiciones del Marco Temporal, permitiendo a los Estados miembros proporcionar ayuda adicional a estas industrias hasta el 31 de diciembre de 2024.
La decisión se basa en la consulta realizada por la Comisión a los Estados miembros el 11 de abril de 2024, donde se evaluó la persistencia de graves perturbaciones económicas, especialmente en los sectores primarios de agricultura, pesca y acuicultura.
La prórroga permitirá a los Estados miembros brindar ayuda adicional a las empresas activas en estos sectores durante los próximos seis meses, sin aumentar los límites máximos establecidos para la ayuda.
Esto significa que las empresas afectadas por la crisis o por las sanciones, incluida Rusia, podrán recibir hasta 280.000 euros en el sector agrícola y hasta 335.000 euros en los sectores de pesca y acuicultura.
El Ejecutivo comunitario destacó que esta prórroga no afecta otras disposiciones del TCTF. Por ejemplo, la sección 2.1, que permite a los Estados miembros proporcionar cantidades limitadas de ayuda, será eliminada progresivamente antes del 30 de junio de 2024 para todos los sectores excepto la producción primaria agrícola, la pesca y la acuicultura
Asimismo, otras secciones del marco relacionadas con el apoyo a la liquidez y la transición ecológica continuarán disponibles hasta fechas posteriores.
Además, la Comisión lanzará una revisión del Reglamento agrícola de minimis para ajustarlo a las actuales presiones inflacionarias y altos precios de las materias primas en el sector agrícola.






