La Comisión Europea presentó este lunes su Previsión Económica de Otoño 2025, que revela que la economía de la UE ha superado las expectativas, con un crecimiento superior al previsto en los primeros meses de 2025. A pesar de los desafíos externos, la economía europea se mantiene resiliente gracias a la demanda interna y condiciones financieras favorables. No obstante, Bruselas advirtió de riesgos como la incertidumbre comercial y las tensiones geopolíticas, que podrían afectar las perspectivas económicas en los próximos años.
El comisario europeo de Economía, Valdis Dombrovskis, destacó que el rendimiento económico de la Unión Europea (UE) ha superado las expectativas, y prevé que continuará a un «ritmo moderado», a pesar de las dificultades del entorno global. Según el informe, se espera que el Producto Interior Bruto (PIB) real de la UE crezca un 1.4% en 2025 y 2026, y un 1.5% en 2027. Por su parte, la zona euro seguirá una trayectoria similar, con un crecimiento proyectado del 1.3% en 2025, 1.2% en 2026 y 1.4% en 2027.
El comisario señaló que la principal fuente de crecimiento será la demanda interna, impulsada por un consumo privado que crecerá un 1.5% anual. Este impulso se debe a un mercado laboral resiliente y a una mejora del poder adquisitivo. Además, destacó que las inversiones en activos no residenciales y equipos de capital también contribuirán al crecimiento económico de la región.
The 🇪🇺 EU economy has performed better than expected this year, with GDP set to grow by 1.4% in both 2025 and 2026.
But high uncertainty and risks remain, so we must focus on domestic growth-boosting reforms.https://t.co/M20SZGWQtD#ECForecast pic.twitter.com/BpWEpmZtZE
— Valdis Dombrovskis (@VDombrovskis) November 17, 2025
El titular comunitario de economía destacó que, el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (RRF), junto con otros fondos de la UE, jugará un papel clave en amortiguar el impacto de las políticas de consolidación fiscal en varios Estados miembros, lo que permitirá sostener la demanda interna. Según el informe, se prevé que el consumo privado siga creciendo de manera constante, apoyado por una disminución gradual de la tasa de ahorro.
El comisario también subrayó el aumento progresivo del gasto en defensa, lo cual podría fortalecer la economía del bloque. Aunque las exportaciones de bienes experimentarán una desaceleración, las exportaciones de servicios seguirán creciendo durante el período de previsión. En este sentido, Dombrovskis hizo un llamado a mejorar la competitividad interna de Europa, confiando en sus fortalezas y avanzando con reformas para fomentar la innovación y aumentar la productividad. Estas acciones permitirán a la UE hacer frente a un entorno global incierto, al tiempo que mantiene un crecimiento moderado.
En términos de inversión, se prevé que esta vuelva a ganar impulso, especialmente en la construcción no residencial y en el gasto en equipos de capital. La Comisión Europea también observó que, a pesar de que la economía de la UE sigue siendo vulnerable a las restricciones comerciales, los acuerdos comerciales alcanzados entre Estados Unidos y sus socios, incluida la UE, han aliviado algunas de las incertidumbres que afectaban las previsiones de la primavera.
Tendencias de inflación
La Comisión Europea anticipa una disminución gradual de la inflación tanto en la zona euro como en la UE. En la zona euro, se espera que la inflación baje del 2.4% en 2024 al 2% en 2027, en línea con el objetivo del Banco Central Europeo. Esta disminución se atribuye a la caída de los precios de los servicios y los alimentos, aunque los precios de la energía podrían seguir aumentando. Por otro lado, la inflación de los bienes no energéticos se mantendrá contenida debido a las presiones competitivas derivadas de las importaciones y la apreciación del euro, lo que debería moderar los aumentos de precios en sectores clave.
En el conjunto de la UE, la inflación se prevé ligeramente más alta, con una disminución desde el 2.6% en 2024 hasta el 2.2% en 2027. Dombrovskis destacó que esta caída de la inflación representa una buena noticia para los consumidores europeos, cuyo poder adquisitivo se ha visto afectado en los últimos años. La estabilización de los precios permitirá una mejora gradual en el poder de compra de los ciudadanos.
Evolución del mercado laboral
El informe también proyecta un crecimiento moderado en el mercado laboral de la UE. En la primera mitad de 2025, se estima que la economía de la UE habrá generado unos 380,000 nuevos empleos. Para los próximos años, se prevé un crecimiento del empleo del 0.5% en 2025 y 2026, y un 0.4% en 2027. Se espera que la tasa de desempleo continúe su tendencia a la baja, pasando del 5.9% en 2025 y 2026 al 5.8% en 2027.
A pesar de la desaceleración en el crecimiento salarial, Dombrovskis señaló que los salarios seguirán creciendo, aunque a un ritmo más moderado. Se estima que el crecimiento de los salarios nominales pasará del 5.1% en 2024 al 4.0% en 2025, al 3.3% en 2026 y al 3.1% en 2027. No obstante, la estabilización de la inflación en torno al 2% permitirá un aumento en el poder adquisitivo de los ciudadanos, gracias al crecimiento de los salarios reales. Además, la mejora en la productividad y la moderación salarial contribuirán a que el crecimiento de los costes laborales unitarios se desacelere de manera significativa en 2026 y 2027.
Perspectivas fiscales
Dombrovskis subrayó que la situación fiscal de la UE ha mejorado notablemente desde la pandemia, pero advirtió que las proyecciones fiscales para los próximos años no son tan optimistas. Se espera que el déficit público de la UE aumente ligeramente, pasando del 3.1% del PIB en 2024 al 3.4% en 2027, debido principalmente a los crecientes gastos en defensa, que subirán del 1.5% en 2024 al 2% en 2027. Además, el aumento de los gastos por intereses será otro factor que impulsará el déficit, aunque los ajustes fiscales en varios Estados miembros podrían contrarrestar parcialmente este impacto.
Se prevé que la deuda pública aumente del 82% del PIB en 2024 al 85% en 2027, debido tanto a déficits persistentes como a un coste de la deuda superior al crecimiento económico. Dombrovskis insistió en la necesidad de adoptar «políticas fiscales prudentes» para garantizar la sostenibilidad a largo plazo de las finanzas públicas. Esto incluye redefinir prioridades, mejorar la eficiencia del gasto público y fortalecer la calidad de los ingresos. También señaló que varios Estados miembros, como Bélgica, Alemania, Francia e Italia, enfrentan déficits superiores al 3% del PIB, aunque se prevé que en el caso de Italia, el déficit se reduzca.
El comisario recordó que el futuro fiscal de la UE está marcado por una gran incertidumbre debido a la «volatilidad política y económica global», lo que subraya la necesidad de adoptar «medidas eficaces» para garantizar la sostenibilidad fiscal y aprovechar las «oportunidades de crecimiento». En este contexto, las reformas internas, las inversiones en defensa y la innovación jugarán un papel clave.
Bruselas advirtió que cualquier escalada en las tensiones geopolíticas podría intensificar los choques de oferta y afectar las perspectivas de crecimiento de la UE. Asimismo, la «revalorización de los riesgos en los mercados de acciones, especialmente en el sector tecnológico de EE. UU.» podría influir en la confianza de los inversores y en las condiciones de financiación. Sin embargo, la Comisión Europea también destacó factores positivos, como un avance en las reformas y la agenda de competitividad, un mayor gasto en defensa enfocado en la producción europea, y nuevos acuerdos comerciales, que podrían impulsar la actividad económica más de lo previsto.






