La Comisión Europea presentó este jueves el Pacto por los Océanos, una estrategia que unifica todas las políticas marítimas de la UE bajo un mismo marco. El plan contempla medidas para recuperar hábitats marinos, combatir la sobreexplotación y promover una economía azul sostenible, al tiempo que refuerza la protección de infraestructuras submarinas clave y la cooperación en seguridad marítima.
Esta iniciativa, según explicó el Ejecutivo comunitario, nace de la necesidad de coordinar las numerosas políticas dispersas que han limitado hasta ahora el impacto real de las acciones de la Unión Europea.
El comisario de Pesca y Océanos, Costas Kadis, recordó que «el océano es más del 70 % de la superficie terrestre, el 80 % de la biodiversidad global, más del 50 % del oxígeno producido en el planeta, el 74 % del comercio exterior de la UE mediante transporte marítimo, y el 99 % del tráfico mundial de internet por cables submarinos».
El Pacto se articula como un marco integral que reúne bajo una misma estrategia todas las políticas marítimas de la UE, con el fin de superar la fragmentación y garantizar una gestión más coherente y eficaz. Kadis señaló que la estrategia “trata de garantizar la coherencia y coordinación entre las políticas, y de dialogar entre nosotros para asegurarnos de que nuestras respectivas acciones ofrezcan los mejores resultados».
Afirmó que «el océano está enfrentando muchos desafíos, incluida la contaminación, el cambio climático y la sobreexplotación de los recursos marinos», y requiere una acción urgente, pero también porque representa «un potencial inmenso para inversiones en una economía azul sostenible» y es clave para la seguridad europea.
Uno de los pilares del pacto es la restauración de la salud del océano, lo cual implica proteger y recuperar hábitats marinos y costeros degradados, reforzar la designación y gestión de áreas marinas protegidas, e implementar normativas ambientales como la Directiva Hábitats y el Reglamento de Restauración de la Naturaleza.
En este contexto, se revisará la Directiva Marco sobre la Estrategia Marina, con el objetivo de mejorar su efectividad. Además, se promoverán nuevos modelos económicos regenerativos para las comunidades costeras, incluyendo el desarrollo de reservas de carbono azul, que beneficien tanto a la naturaleza como a las personas.
Kadis subrayó que «el océano es clave para muchos sectores económicos, incluidos la pesca, la acuicultura, el transporte marítimo, la energía, el turismo costero, la biotecnología azul y la robótica submarina».
Así pues, la Comisión impulsará una Estrategia Industrial Marítima, una Estrategia para Puertos Europeos, así como una Estrategia de Turismo Sostenible. También se apoyará el despliegue de tecnologías energéticas marinas y se lanzará una visión para la pesca y la acuicultura hacia 2040, con un énfasis especial en los pescadores a pequeña escala.
Se introducirá asimismo una estrategia para el relevo generacional en el sector marino: «fomentaremos el acceso de los jóvenes profesionales a la investigación marina, la tecnología oceánica y la pesca sostenible», afirmó Kadis.
El Pacto también reconoce el papel de las comunidades costeras, las islas y las regiones ultraperiféricas, que son, en palabras del comisario, «la fuerza motriz detrás de una economía azul sostenible y competitiva». Estas comunidades, a menudo marginadas, enfrentan desafíos vinculados a su lejanía, su vulnerabilidad climática y su limitada diversificación económica. La Comisión presentará estrategias específicas para fortalecer su resiliencia, diversificar su actividad económica y garantizar su futuro mediante apoyo estructurado.
El Pacto contempla además una Iniciativa de Observación Oceánica para mejorar el monitoreo de los ecosistemas marinos, respaldada por una nueva Estrategia Europea de Investigación e Innovación Oceánica. Kadis explicó que esta iniciativa pretende «mantener a la UE como líder mundial en ciencia oceánica». Se pondrá en marcha el proyecto del Gemelo Digital del Océano, una herramienta que permitirá representar digitalmente el océano para tomar decisiones más informadas sobre su conservación y gestión.
En un contexto de creciente tensión internacional, se reforzará la cooperación entre guardacostas y fuerzas navales de los Estados miembros, y se trabajará en la protección de infraestructuras submarinas críticas frente a amenazas como sabotajes, ciberataques o flotas ocultas. Kadis anunció que «invertiremos en una flota aérea pionera de drones europeos», y se coordinarán acciones para retirar artefactos explosivos no detonados en el mar Báltico y del Norte.
Según Kadis, «debemos reflejar nuestras políticas oceánicas sostenibles en otras partes del mundo». La UE promoverá la ratificación e implementación de tratados como el de Biodiversidad más allá de las Jurisdicciones Nacionales, y redoblará su lucha contra la pesca ilegal a través de la aplicación obligatoria del sistema digital de certificación IT CATCH desde enero de 2026. «Así, los Estados miembros podrán reforzar los controles de importación y garantizar la legalidad de los productos pesqueros en nuestro mercado, desde la red hasta el plato», indicó.
Para que el Pacto tenga un impacto real, la Comisión creará un marco legislativo integral mediante la Ley del Océano para 2027, que integrará y simplificará los objetivos existentes relacionados con el mar. Se revisará también la Directiva de Planificación Espacial Marítima, ampliando su alcance para lograr una mejor coordinación entre sectores.
Además, se establecerá un Ocean Board con participación de los sectores clave y la sociedad civil, y un tablero público de seguimiento que, en palabras del comisario, «garantice que las promesas del Pacto no se queden en un simple papel».





