Se trata de una ayuda de 450 millones de euros para el sector de la silvicultura que la Comisión Europea ha aprobado este jueves.
Permitirá aplicar la medida de renovación forestal del plan de inversión Francia 2030 y las inversiones que mejoren la resiliencia y la adaptabilidad de los bosques al cambio climático que puedan realizar el Estado o las autoridades públicas. La medida está abierta a todas las empresas privadas y públicas activas en el sector forestal. Las ayudas se concederán en forma de subvenciones directas. Las ayudas estará vigente hasta el 31 de diciembre de 2029.
La Comisión ha evaluado el régimen con arreglo a las normas sobre ayudas estatales de la UE, que permite a los Estados miembros apoyar el desarrollo de determinadas actividades económicas en determinadas condiciones, y las Directrices sobre ayudas estatales al sector agrario y forestal y a las zonas rurales. La Comisión consideró que la medida es necesaria y adecuada para apoyar el desarrollo de la silvicultura en el contexto del cambio climático.
Además, la Comisión consideró que la ayuda es proporcionada, ya que se limita al mínimo necesario, y que tendría un impacto limitado en la competencia y el comercio entre los Estados miembros. Sobre esta base, la Comisión ha autorizado el régimen francés con arreglo a las normas sobre ayudas estatales de la UE.






