La Comisión Europea ha anunciado este jueves la aprobación de la primera fase de financiación bajo la iniciativa Security Action for Europe (SAFE), respaldando los planes de defensa nacional de Bélgica, Bulgaria, Dinamarca, España, Croacia, Chipre, Portugal y Rumanía, que recibirán aproximadamente 38 mil millones de euros. Los primeros pagos, previstos para marzo de 2026, permitirán a estos Estados miembros reforzar rápidamente sus capacidades defensivas y adquirir equipos modernos.
Esta decisión, explicó el Ejecutivo comunitario, permitirá liberar préstamos a bajo coste para que estos países puedan reforzar su preparación militar y adquirir equipos de defensa modernos. Los primeros pagos se esperan para marzo de 2026.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, subrayó que el Libro Blanco y la Hoja de Ruta de Preparación 2030 permitieron a los Estados miembros movilizar hasta 800 mil millones de euros para la defensa. Esto incluye los 150 mil millones de euros destinados a la adquisición conjunta bajo el programa SAFE. “Es urgente que el Consejo apruebe estos planes para permitir una rápida distribución de los fondos», insistió la presidenta.
Esta decisión sigue una evaluación de los «Planes de Inversión Nacional en Defensa» de los países bajo la iniciativa SAFE, permitiendo liberar la primera tanda de préstamos a bajo coste y a largo plazo.Además, insistió Bruselas, facilita la integración de Ucrania en el ecosistema de seguridad de la UE, asegurando que el apoyo europeo sea tanto rápido como sostenible.
Las asignaciones de financiación para cada país varían según sus necesidades estratégicas, con Chipre recibiendo 1.18 mil millones de euros y Rumanía 16.68 mil millones de euros. En total, los ocho países beneficiados en esta primera fase de la iniciativa SAFE recibirán aproximadamente 38 mil millones de euros una vez que se firmen los acuerdos de préstamo.
Estas cantidades permitirán a los países mejorar su capacidad defensiva mediante la adquisición de equipos y el fortalecimiento de sus infraestructuras de seguridad.
Henna Virkkunen, vicepresidenta ejecutiva para la soberanía tecnológica, la seguridad y la democracia, destacó que, con esta inciativa, “estamos construyendo nuestra preparación defensiva a una velocidad récord”. “No se trata solo de inversión”, insistió, “se trata de garantizar que nuestra infraestructura y nuestras tecnologías sean resilientes y de mantenernos firmemente al lado de Ucrania”.
Por su parte, Andrius Kubilius, comisario de Defensa y Espacio, resaltó que «nuestra misión es clara: construir rápidamente una Unión más resiliente mediante la iniciativa SAFE. Se trata de nuestra seguridad colectiva y nuestra preparación europea”. “Al centrarnos en las adquisiciones conjuntas”, señaló, “estamos asegurando que los Estados miembros compren juntos, lo que reduce los costos y garantiza que nuestros equipos funcionen de manera interoperable en todo el continente”.
Con la evaluación de la Comisión completada, el Consejo tiene un plazo de cuatro semanas para adoptar las decisiones de implementación. Una vez aprobados, la Comisión finalizará los acuerdos de préstamo, con los primeros pagos previstos para marzo de 2026.






