El Consejo ha adoptado una Recomendación destinada a intensificar la actuación de la UE en la lucha contra la resistencia a los antimicrobianos (RAM) en los ámbitos de la salud humana, la sanidad animal y el medio ambiente.
La Recomendación sobre la RAM ayuda a combatirla en los ámbitos de la salud humana, animal y medioambiental, siguiendo el denominado enfoque "Una sola salud". La Recomendación se centra en la prevención y el control de las infecciones, la vigilancia y el seguimiento, la innovación y la disponibilidad de antimicrobianos eficaces, el uso prudente y la cooperación entre los Estados miembros y a escala mundial.
Se fijan varios objetivos de la UE, desarrollados con el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC), para 2030: una reducción del 20% del consumo total de antibióticos en humanos; que al menos el 65% del consumo total de antibióticos en humanos sea eficaz (uso del antibiótico adecuado); una reducción de las infecciones de tres bacterias clave resistentes a los antibióticos, que se aplicará principalmente a los hospitales.
Estos objetivos recomendados para la UE, que también se traducen para cada nivel nacional, ayudarán a la UE a hacer frente a la RAM teniendo en cuenta las especificidades nacionales sin comprometer la salud y seguridad de los pacientes. También permitirán un mejor seguimiento de las infecciones y el consumo de antibióticos en los próximos años y ajustar la elaboración de políticas en consecuencia.
Esta Recomendación también confirma el liderazgo internacional de la UE en materia de RAM e insta a la Comisión y a los Estados miembros a incluir la RAM en el acuerdo sobre pandemias que se está negociando actualmente. También invita a mantener la RAM en un lugar destacado de la agenda del G7 y el G20.
Los antimicrobianos son medicamentos cruciales. Sin embargo, a lo largo de los años, su uso excesivo y abusivo ha llevado a un aumento de la resistencia a los antimicrobianos (RAM), lo que significa que los antimicrobianos pierden su eficacia y se hace más difícil, si no imposible, tratar las infecciones. Por ello, la Comisión incluyó en abril en el paquete farmacéutico una propuesta de Recomendación del Consejo con medidas complementarias. De hecho, la revisión de la legislación farmacéutica de la UE también pretende impulsar el desarrollo de nuevos antimicrobianos innovadores, así como garantizar su uso prudente y reducir su impacto en el medio ambiente.






