La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, participaron este martes en Ankara en la primera jornada de la cumbre de la OTAN, donde aseguraron que los Estados miembros están cumpliendo sus compromisos y que Europa está asumiendo una mayor responsabilidad en su propia defensa. Ambos dirigentes subrayaron que “una Europa fuerte es una OTAN fuerte”.
La jefa del Ejecutivo comunitario destacó el compromiso de la Unión Europea con “subsanar las deficiencias que observamos en la defensa”. En este sentido, recordó que Bruselas ha movilizado 800.000 millones de euros hasta 2030, recursos que deben invertirse “para contar con una sólida base industrial de defensa”.
Von der Leyen señaló que “una Europa fuerte es una OTAN fuerte” y afirmó que el bloque europeo busca, además de “una sólida base industrial de defensa”, impulsar “más empresas conjuntas con Ucrania, dado su alto nivel de innovación en el campo de batalla”.
“Y, por supuesto”, añadió, “queremos más adquisiciones conjuntas dentro de la Unión Europea, porque esto implica interoperabilidad”. “Hay muchos temas que tratar con ustedes. Muchas gracias por invitarnos”, concluyó.
Por su parte, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, reiteró que los Estados miembros “están cumpliendo sus compromisos, y Europa está asumiendo una mayor responsabilidad en su propia defensa”. En este sentido, señaló que “debemos continuar por este camino”.
Sobre la cumbre, Costa indicó que los ciudadanos europeos esperan “un mensaje claro: que podemos seguir confiando en la OTAN, tanto para su defensa como para nuestra disuasión, gracias a la sólida relación transatlántica que nos une”.
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, describió la relación entre la Unión Europea y la Alianza como “inmejorable” y señaló que existe “una clara distinción de funciones: la OTAN se encarga de las capacidades, los estándares y el mando y control, mientras que la Unión Europea gestiona prácticamente todo lo demás”. “Esto incluye la resiliencia, la infraestructura, la base industrial de defensa y también la financiación”, añadió.
Rutte destacó también el papel de los programas europeos de financiación y señaló que, a través de iniciativas como SAFE y otros mecanismos de la Unión Europea, “el dinero está ahí para apoyar a los 27 países de la UE, 23 de los cuales también son miembros de la OTAN”. Según explicó, estos recursos contribuyen a reforzar las capacidades de los aliados europeos dentro de la Alianza.
El secretario general de la OTAN vinculó esta cooperación con el contexto de seguridad internacional y afirmó que “tenemos la amenaza rusa” y que “sabemos que los rusos trabajan junto con Corea del Norte, China e Irán”. Por ello, defendió la coordinación entre ambas organizaciones y afirmó que “no podemos ser ingenuos, tenemos que unir fuerzas”.






