El exceso de obstáculos políticos y comerciales que ha supuesto la salida de Reino Unido de la UE ha hecho reconsiderar el punto de vista de los británicos, los cuales en su mayoría afirman que a día de hoy no volverían a votar lo mismo.
Cinco años después de que se implementase el Brexit, el 55% de los británicos considera que fue un error salir de la UE, mientras que solo el 11% esta contento con el resultado.
Entre los británicos que afirman que el Brexit ha sido una equivocación, el 63% piensa que estaba destinado a fracasar de una u otra manera, mientras que el 27% sostiene que no ha sido bien ejecutado.
La población joven que no pudo votar en el referéndum de 2016 mantiene una posición muy crítica contra el Brexit. Tres cuartas partes de los jóvenes de 18 a 24 años (75%) dicen que el Reino Unido se equivocó al votar a favor de abandonar la UE, frente a solo uno de cada diez (10%) que dicen que fue la decisión correcta.
Boris Johnson, ex primer ministro de Reino Unido, afirmó durante su mandato que el objetivo del Brexit era “recuperar el control” y hacer frente a problemas urgentes como reducir la tasa de migración. A día de hoy, la Oficina Nacional Estadística señala que la tasa de migración neta arrojó un saldo positivo de 906.000 y que la población del país aumentará en cinco millones en los próximos diez años, debido principalmente al impacto de los inmigrantes.
El Brexit también ha afectado de forma muy negativa a la economía del país. Su impacto se ha ido notando con el paso del tiempo y las crisis de la pandemia y la guerra de Ucrania han agravado aún más la situación.
Reino Unido sufre de unos tipos de interés más altos que en la zona euro y Estados Unidos. Los defensores del Brexit se agarran al estancamiento de Francia y Alemania, obviando el crecimiento en el sur de Europa.
El actual primer ministro, el laborista Keir Starmer, ha dejado claro que no se plantea ningún paso atrás y que persisten ‘líneas rojas’ como el Mercado Único y la Unión Aduanera, pero sí ha abierto la puerta a «reiniciar» las relaciones con un bloque con el que Reino Unido está condenado a entenderse.
La UE se encuentra expectante por saber a qué se refiere Reino Unido con “reiniciar” las relaciones, ya que por el momento no ha establecido propuestas o medidas concretas. Reino Unido rechazó el año pasado un acercamiento con la UE para implementar un plan de movilidad para los jóvenes entre ambos lados del canal de la Mancha.
