El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha emitido este miércoles, 4 de marzo, una declaración sobre la crisis que se ha desatado en Oriente Medio, en la que ha afirmado que la posición del Ejecutivo “se resume en cuatro palabras: No a la guerra” y en la que ha eludido cualquier comentario sobre las amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contra España en represalia por la decisión del Gobierno de no permitir el uso las bases militares de Morón y Rota para la ofensiva contra Irán.
“El pasado sábado, Estados Unidos e Israel atacaron a Irán, que a su vez respondió bombardeando de forma indiscriminada nueve países de la región y una base británica situada en un estado europeo, en Chipre”, recordó Sánchez. “Desde entonces, las hostilidades han continuado, cuando no crecido, provocando centenares de muertes en hogares, en escuelas, en hospitales, también el desplome de las bolsas internacionales y la disrupción del tráfico aéreo y del estrecho de Ormuz, por el que transitaba hasta hace muy poco el 20 por ciento del total del gas y petróleo mundial”, prosiguió.
“Nadie sabe con certeza qué pasará ahora, ni siquiera están claros los objetivos de quienes lanzaron el primer ataque, pero tenemos que estar preparados, tal y como dicen los promotores, para la posibilidad de que ésta sea una guerra larga, con numerosas bajas y por tanto con consecuencias graves también a escala global en términos económicos”, advirtió.
“La posición del Gobierno de España ante esta coyuntura es clara y consistente”, declaró. “Es la misma que hemos mantenido en Ucrania o también en Gaza”, prosiguió. “En primer lugar, no a la quiebra de un derecho internacional que nos protege a todos, especialmente a los más indefensos, a la población civil” y, “en segundo lugar, no a asumir que el mundo sólo puede resolver sus problemas a base de conflictos, de bombas y finalmente no a repetir los errores del pasado”, afirmó Pedro Sánchez.
“No a la guerra”
“En definitiva, la posición del Gobierno de España se resume en cuatro palabras: No a la guerra”, manifestó Pedro Sánchez, en recuerdo del lema más esgrimido durante las fechas previas a la guerra de Irak de 2003, lanzada por el entonces presidente de EEUU, George W. Bush y que obtuvo el apoyo total del Gobierno español de José María Aznar (PP).
“El mundo, Europa y España ya han estado aquí antes: hace 23 años, otra administración estadounidense nos arrastró a una guerra en Oriente Medio, una guerra que, en teoría, se dijo entonces, se hacía para eliminar las armas de destrucción masiva de Saddam Hussein, llevar la democracia y garantizar la seguridad global, pero que, en realidad, visto en perspectiva, produjo el efecto contrario: desencadenó la mayor oleada de inseguridad que ha sufrido nuestro continente desde la caída del muro de Berlín”, recordó.
“La guerra de Irak generó un aumento drástico del terrorismo yihadista, una grave crisis migratoria en el Mediterráneo Oriental y un incremento generalizado de los precios de la energía y, por tanto, también de la cesta de la compra, del coste de la vida: ese fue el regalo del trío de las Azores a los europeos de entonces, un mundo más inseguro y una vida peor”, denunció.
Según Sánchez, “es verdad que aún es pronto para saber si la guerra de Irán tendrá consecuencias semejantes a la de Irak, si servirá para provocar la caída del terrible régimen de los ayatolás en Irán o para estabilizar la región”, pero “lo que sí sabemos es que de ella no va a salir un orden internacional más justo, ni tampoco van a salir de ella salarios más altos, ni mejores servicios públicos, ni un medio ambiente más saludable; de hecho, lo que de momento podemos vislumbrar son más incertidumbre económica, subidas de precio de petróleo y también del gas”.
“Por eso, desde España estamos en contra de este desastre, porque entendemos que los gobiernos estamos aquí para mejorar la vida de la gente, para aportar soluciones a los problemas, no para empeorar la vida de la gente, y es absolutamente inaceptable que aquellos dirigentes que son incapaces de cumplir con ese cometido usen el humo de la guerra para ocultar su fracaso y llenar de paso los bolsillos de unos pocos, los de siempre, los únicos que ganan cuando el mundo deja de construir hospitales para construir misiles”, manifestó.
Evacuaciones de españoles y ayudas
“Ante esta coyuntura, el gobierno de coalición progresista va a hacer lo mismo que ha hecho en otros conflictos y en crisis internacionales”, aseguró Sánchez. “En primer lugar, estamos asistiendo a los españoles y españolas que se encuentran en Oriente Medio y vamos a ayudarles a regresar a nuestro país, si ese, por supuesto, es su deseo. El servicio exterior y el ejército están trabajando día y noche para articular dispositivos de evacuación”, anunció.
“En segundo lugar”, prosiguió, “el Gobierno de España está estudiando escenarios y posibles medidas para ayudar a los hogares, a los trabajadores, a las empresas, a los autónomos y que puedan mitigar con ello los impactos económicos de este conflicto, si es que fuera necesario”. “Gracias al dinamismo de nuestra economía y gracias también a la responsabilidad de la política fiscal del gobierno, España cuenta en estos momentos con los recursos necesarios para hacer frente también de nuevo a esta crisis; tenemos la capacidad, también la voluntad política y lo haremos de la mano de los agentes sociales como lo hicimos durante la pandemia, la crisis energética o recientemente la crisis arancelaria”, aseguró.
“Que paren antes de que sea demasiado tarde”
En tercer lugar, continuó, “vamos a colaborar como hemos hecho siempre con todos los países de la región que abogan por la paz y por el cumplimiento de la legalidad internacional, que son dos caras de la misma moneda, apoyándoles con los recursos diplomáticos, también materiales que se requieran”. De la misma forma, “vamos a trabajar con nuestros aliados europeos en una respuesta coordinada y que pueda ser definitivamente eficaz, y vamos a seguir trabajando para lograr una paz justa y duradera en Ucrania y en Palestina, dos lugares que merecen no ser olvidados”.
“Por último, el Gobierno va a seguir exigiendo un cese de las hostilidades y una resolución diplomática de esta guerra”, aseguró Sánchez. “La palabra adecuada es exigir, porque España es un miembro pleno de la Unión Europea, de la OTAN y de la comunidad internacional, y porque esta crisis también nos afecta a nosotros, a los europeos y por consecuencia a los españoles”, advirtió.
“Por eso, tenemos que exigir toda la resolución a Estados Unidos, a Irán, a Israel, para que paren antes de que sea demasiado tarde”, declaró. “Lo he dicho en muchas ocasiones y lo repito ahora: no se puede responder a una ilegalidad con otra, porque así es como empiezan los grandes desastres de la humanidad” y porque, “muy a menudo, las grandes guerras estallan por una concatenación de respuestas que se van de las manos por culpa de errores de cálculo, fallos técnicos, acontecimientos imprevistos; por tanto, debemos aprender de la historia y no podemos jugar en la ruleta rusa con el destino de millones de personas”, advirtió.
“Las potencias involucradas en este conflicto deben cesar inmediatamente las hostilidades y apostar por el diálogo y la diplomacia, y los demás debemos actuar con coherencia, defendiendo ahora los mismos valores que defendemos cuando hablamos de Ucrania, de Gaza, de Venezuela o de Groenlandia”, insistió.
“Nadie está con los ayatolás, pero sí con la legalidad internacional y la paz”
“La pregunta no es si estamos o no a favor de los ayatolás. Nadie lo está, desde luego no lo está el pueblo español y por supuesto tampoco el Gobierno de España. La pregunta en cambio es si estamos o no del lado de la legalidad internacional y por tanto de la paz”, advirtió el jefe del Ejecutivo.
“La ciudadanía española siempre repudió la dictadura de Saddam Hussein en Irak, pero no por ello apoyó la guerra de Irak, porque era ilegal, porque era injusta y porque no supuso una resolución real a casi ninguno de los problemas que pretendió resolver. Del mismo modo, nosotros repudiamos al régimen de Irán, que reprime, que mata vilmente a sus ciudadanos, particularmente a las mujeres, pero al mismo tiempo rechazamos este conflicto y pedimos una solución diplomática y política”, aseguró.
“Algunos nos van a acusar de ser ingenuos por hacerlo, pero lo ingenuo es pensar que la solución es la violencia. Ingenuo es creer que las democracias o el respeto entre naciones brotan de las ruinas o pensar que practicar un seguidismo ciego y servil es una forma de liderar. Al contrario, yo creo que esta posición no es en absoluto ingenua, es coherente y por tanto no vamos a ser cómplices de algo que es malo para el mundo y que también es contrario a nuestros valores e intereses simplemente por el miedo a las represalias de alguno”, declaró.
“Algunos dirán que estamos solos en esta esperanza, pero tampoco es verdad: el Gobierno de España está con quienes tiene que estar, está con los valores que nuestros padres y abuelos fijaron en nuestra Constitución; España está con los principios fundacionales de la Unión Europea, está con la Carta de Naciones Unidas, está con el derecho internacional y, por tanto, está con la paz y la existencia pacífica entre países y su convivencia”, manifestó.






