El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, presentó este martes el Plan Sevilla para el multilateralismo y advirtió, en el marco de la Cuarta Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo de Naciones Unidas (FFD4) y en pleno pulso internacional con EEUU y la OTAN por su negativa a elevar hasta el 5% del PIB el presupuesto militar, que “la mejor inversión en seguridad y defensa es la que crea bienestar, desarrollo y oportunidades”.
El sistema multilateral está siendo cuestionado y, por ello, es necesario “salir de la Conferencia de Sevilla con un multilateralismo renovado, que resista los embates del momento actual”, declaró Pedro Sánchez durante la presentación del Plan, que tuvo lugar en el Palacio de Congresos y Exposiciones (FIBES) de Sevilla, durante el evento especial ‘Invertir en la solidaridad global: una nueva visión de la cooperación para el desarrollo’.
La aportación de España en este sentido será el Plan Sevilla para el Multilateralismo, que está constituido en torno a “tres ejes de acción: refugio, refuerzo y reforma”, prosiguió durante su intervención en el acto, en el que también participaron la secretaria general de la Conferencia de Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD), Rebeca Grynspan; el secretario general de la OCDE, Mathias Cormann; el presidente de Senegal, Bassirou Diomaye Diakhar Faye; y la presidenta del Banco Europeo de Inversiones, Nadia Calviño, entre otras personalidades.
Asimismo, Pedro Sánchez aseguró que España destinará el 0,7% de su renta nacional bruta a ayuda al desarrollo para 2030 y que, para ello, aumentará gradualmente su aportación actual a partir del año que viene. Este incremento, precisó, implicará una reorientación de las contribuciones a aquellos sectores más afectados por las retiradas de fondos por parte de otros donantes.
Al respecto, el jefe del Ejecutivo informó de que la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) destinará, en el periodo 2025-2027, 315 millones de euros a la salud global, 500 millones al cambio climático y 725 millones a los derechos humanos y a la acción humanitaria, “porque sabemos que la mejor inversión en seguridad y defensa es la que crea bienestar, desarrollo y oportunidades”.
La semana pasada, Pedro Sánchez se desmarcó de la obligación de destinar un 5% del PIB a gasto en defensa, después de que la declaración final de la Cumbre de la OTAN en La Haya mostrara el compromiso de los “aliados” de “invertir el 5% del PIB anual” de aquí a 2035 y a pesar de las presiones de presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Según el jefe del Ejecutivo, el presupuesto del 2,1 por ciento es suficiente para cumplir con las capacidades acordadas en el seno de la OTAN y es “compatible con nuestro modelo social y el Estado del bienestar que queremos defender”.






