El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, destacó este jueves la importancia de la unidad entre los aliados y Ucrania, subrayando que el objetivo común es lograr una paz duradera que no implique una victoria para el presidente ruso, Vladímir Putin.
Rutte rechazó cualquier solución basada en “acuerdos débiles”, como los de Minsk, y subrayó que la clave radica en poner a Ucrania en la mejor posición posible para futuras negociaciones, garantizando que el país pueda defenderse y negociar desde una posición de fortaleza.
Durante su intervención tras la reunión de ministros de Defensa de la OTAN, enfatizó la necesidad de reforzar la capacidad militar de la Alianza mediante un aumento del gasto en defensa. A pesar de que los países europeos y Canadá han incrementado sus inversiones en los últimos años, destacó que el ritmo de este esfuerzo debe acelerarse para garantizar la seguridad colectiva.
Según Rutte, este fortalecimiento de la defensa no solo requiere una mayor financiación, sino también una transformación en la industria de armamento, que debe adaptarse a una “mentalidad de guerra”, permitiendo una producción más rápida y eficiente de equipamiento militar.
En cuanto al apoyo a Ucrania, informó que los aliados de la OTAN han proporcionado más de 50.000 millones de euros en asistencia en materia de seguridad, con Europa y Canadá contribuyendo con casi el 60% de este total. Este compromiso supera los compromisos previamente establecidos, lo que subraya la disposición de los países de la Alianza para asumir una mayor carga en defensa de Ucrania.
Rutte también se refirió a la llegada del nuevo Secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, a quien dio la bienvenida. Rutte destacó que, en sus conversaciones, Hegseth dejó en claro las expectativas de Estados Unidos de que todos los aliados asuman su parte justa en el esfuerzo de defensa colectiva.
En sus declaraciones, Rutte subrayó la necesidad de mantener la unidad en Occidente en su apoyo a Ucrania, y reiteró que cualquier acuerdo de paz con Rusia debe ser robusto y confiable para evitar que Putin lo cuestione en el futuro. «Es crucial llegar a un acuerdo de paz, pero al mismo tiempo asegurarnos de que Putin entienda que Occidente está unido y que Ucrania recibe todo el apoyo necesario para prevalecer», afirmó.
El secretario general reconoció la imprevisibilidad de Putin, señalando que, a pesar de haber tenido numerosas reuniones con él en el pasado, sigue siendo un negociador difícil de predecir. «No sé exactamente qué tiene en mente el presidente Putin, y usted tampoco puede saberlo», respondió a un periodista que le preguntó si confiaba en la voluntad de Putin de alcanzar la paz.
