El Consejo de Agricultura y Pesca, reunido este lunes en Bruselas, aprobó el acuerdo con el Reino Unido sobre las posibilidades de pesca para más de 80 Totales Admisibles de Capturas (TAC) de poblaciones gestionadas conjuntamente, conforme al Acuerdo de Comercio y Cooperación (ACC). Los ministros también dieron el visto bueno a las conclusiones sobre una política agrícola común post-2027 y debatieron sobre las oportunidades futuras para la bioeconomía.
Tras la salida del Reino Unido de la Unión Europea, las poblaciones de peces compartidas por ambas partes son consideradas recursos gestionados en común bajo el derecho internacional. El ACC establece las bases para definir los derechos de pesca en el Atlántico y el Mar del Norte, regulando aspectos como la emisión de licencias a los buques pesqueros y el acceso mutuo a las aguas. En virtud de este acuerdo, ambas partes celebran consultas anuales para determinar los límites de captura del año siguiente, asegurando la sostenibilidad de los recursos marinos y la protección de los medios de vida de los pescadores.
Estas negociaciones, lideradas por la Comisión Europea, toman en cuenta obligaciones internacionales, el asesoramiento científico más reciente, la política pesquera común de la UE y la sostenibilidad a largo plazo de los recursos marinos. Durante este proceso, el Consejo supervisa el progreso de las conversaciones, orienta la posición de la UE y da su visto bueno a los acuerdos finales sobre límites de captura y cuotas anuales.
La cooperación entre la UE y el Reino Unido incluye al Comité Especializado de Pesca (SCF), que supervisa la gestión de las pesquerías compartidas y facilita debates regulares sobre temas pesqueros, garantizando un enfoque constructivo y coordinado entre ambas partes.
Un acuerdo para garantizar derechos de pesca y estabilidad hasta 2025
Durante el primer día del Consejo de Agricultura y Pesca, los ministros aprobaron este lunes en Bruselas el acuerdo que garantiza los derechos de pesca de los pescadores de la UE en el Atlántico y el Mar del Norte para 2025, aportando estabilidad y seguridad tanto a los pescadores como al sector pesquero en su conjunto.
El Ministro de Agricultura de Hungría, István Nagy, destacó que este acuerdo “demuestra el compromiso de ambas partes con la sostenibilidad de nuestras poblaciones compartidas y la protección de nuestros océanos”.
El acuerdo se basa en gran medida en el asesoramiento científico proporcionado por el Consejo Internacional para la Exploración del Mar (CIEM), alineándose con los objetivos de la política pesquera común de la UE: sostenibilidad ecológica, económica y social. Para las especies sin datos suficientes del CIEM, se acordó intensificar la recopilación de información científica para mejorar los análisis futuros.
Además, en el caso de especies con recomendaciones de captura cero, se establecieron límites de capturas incidentales (TAC) para evitar cierres completos de pesquerías, permitiendo simultáneamente la recuperación de estas poblaciones.
Política agrícola común (PAC) post-2027
Los ministros también aprobaron conclusiones para una política agrícola común (PAC) post-2027 orientada a los agricultores, destacando la necesidad de un sector competitivo, sostenible y resiliente, con pagos directos que estabilicen ingresos y recursos adecuados para los objetivos de la PAC.
El Consejo quiere impulsar una PAC centrada en los agricultores después de 2027
También se discutió el potencial de la bioeconomía para fomentar la neutralidad climática, la economía circular y el desarrollo rural, mientras se subrayó la importancia de políticas simplificadas y colaboración transnacional.
Respecto al monitoreo forestal, los ministros respaldaron la armonización de datos forestales a nivel de la UE, pero insistieron en un enfoque simplificado y adaptado a las especificidades nacionales.
Además, se presentó información sobre la apicultura, el reciclaje de nutrientes, la producción de biogás y el desarrollo rural, destacando la importancia de estas áreas para el futuro sostenible del sector.
El martes, el Consejo buscará alcanzar un acuerdo político definitivo sobre las posibilidades de pesca en el Atlántico y el Mar del Norte, tomando en cuenta los datos disponibles sobre poblaciones compartidas. Una vez alcanzado este consenso, expertos del Consejo finalizarán el texto legal, que será adoptado y publicado oficialmente, entrando en vigor el 1 de enero de 2025.
Para especies específicas como el lanzón, espadín y faneca noruega, cuyas evaluaciones científicas no coinciden con el calendario anual, se prevén consultas adicionales durante 2025 para ajustar los límites y garantizar la sostenibilidad de estas pesquerías.






