El Consejo de Agricultura y Pesca de la Unión Europea se reunió este lunes en Bruselas para examinar el programa de trabajo de la Presidencia chipriota, la Estrategia de Bioeconomía de la UE actualizada y la propuesta de modificación del Reglamento sobre producción ecológica.
Durante la sesión dedicada al programa de la Presidencia, Chipre presentó sus prioridades para el primer semestre de 2026.
La Presidencia señaló su intención de impulsar el trabajo sobre la política agrícola común y la política pesquera común, así como de avanzar en los expedientes legislativos en curso.
Entre los objetivos expuestos figuran el apoyo a los sectores agrario y pesquero ante los efectos del clima, las perturbaciones de los mercados, los riesgos sanitarios y el aumento de los costes de producción, y la búsqueda de avances en las propuestas legislativas actualmente en debate.
El Consejo examinó la propuesta de la Comisión para modificar el Reglamento sobre producción ecológica en lo relativo a normas de producción, etiquetado, certificación y comercio con terceros países.
Los ministros expresaron su apoyo a la propuesta y al calendario planteado por la Presidencia con el fin de aplicar la reciente sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea y prorrogar los acuerdos de equivalencia con terceros países.
La modificación responde a las solicitudes del sector tras los primeros años de aplicación del Reglamento vigente, adoptado en 2018 y en vigor desde enero de 2022, con el objetivo de reducir cargas administrativas y costes.
El Consejo coincidió en la necesidad de que la nueva normativa entre en vigor antes de finales de 2026 para garantizar la seguridad jurídica, en particular en lo relativo al comercio con terceros países.
Los ministros también intercambiaron puntos de vista sobre los aspectos agrícolas, forestales y pesqueros de la Estrategia de Bioeconomía de la UE actualizada, adoptada por la Comisión a finales de 2025. Este intercambio se enmarca en los trabajos del Consejo de Medio Ambiente para la preparación de conclusiones que se prevé adoptar en marzo.
En el debate se abordó el papel de la bioeconomía en las zonas rurales, su contribución a la diversificación de las rentas agrarias y la necesidad de mantener la seguridad alimentaria, así como de armonizar y simplificar las normas aplicables. La Presidencia utilizará los resultados de este debate como aportación al proceso de elaboración de las conclusiones del Consejo.
Durante un almuerzo informal, los ministros debatieron la creación de un nuevo grupo de trabajo de la UE sobre controles de importación. Se analizaron los retos asociados a la aplicación de dichos controles y las posibles mejoras necesarias.
La Comisión subrayó la importancia de reforzar los controles, incluidos los realizados en origen en terceros países, con el fin de garantizar la seguridad alimentaria y unas condiciones equitativas para los productores de la UE.
En el apartado de otros asuntos, el Consejo trató diversas cuestiones planteadas por los Estados miembros y la Comisión en sesiones públicas. Entre ellas figuraron la situación de la caballa en el Atlántico nororiental, la aplicación del Reglamento de control y el uso del sistema CATCH, la revisión del plan plurianual para las poblaciones demersales del Mediterráneo occidental o el bienestar animal en el programa de trabajo de la Comisión para 2026.






