El Consejo llegó hoy a un acuerdo político sobre una recomendación para continuar con la reducción coordinada de la demanda de gas en la UE.
Según informó hoy el Consejo, aunque la seguridad del suministro en la UE ha mejorado, todavía es necesaria una reducción continua de la demanda para garantizar un almacenamiento suficiente de gas para el próximo invierno.
La situación del suministro en la UE ha mejorado significativamente desde 2022. Esto ha sido posible gracias, entre otras cosas, a las medidas de reducción de la demanda de gas que los Estados miembros adoptaron sobre la base del Reglamento de reducción de la demanda de gas .
Este último fue adoptado como instrumento de emergencia en 2022, en respuesta a la crisis energética provocada por la guerra de agresión de Rusia. En marzo de 2023, se prorrogó hasta finales de marzo de 2024, con el fin de garantizar la continuidad de la seguridad del suministro y contener la volatilidad de los precios.
A pesar de la mejora general de la situación del suministro, según los últimos informes de la Comisión, la situación en los mercados mundiales del gas sigue siendo difícil.
Por lo tanto, como el reglamento de reducción de la demanda está a punto de expirar, los estados miembros quieren estar preparados para cualquier posible interrupción del suministro de gas. Para lograrlo, los almacenes colectivos de la UE deben mantenerse a un nivel suficientemente alto durante todo el invierno.
Tinne Van der Straeten, ministra belga de Energía, ha afirmado que "hemos recorrido un largo camino desde 2022 mediante la adopción de medidas coordinadas en la UE y la respuesta rápida a la crisis energética causada por la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania. El acuerdo político alcanzado hoy muestra nuestro compromiso de permanecer preparados contra cualquier interrupción del suministro y garantizar un invierno seguro para nuestros ciudadanos e industrias".
El acuerdo político alcanzado hoy en el Consejo anima a los Estados miembros a seguir reduciendo su consumo de gas hasta el 31 de marzo de 2025, al menos un 15 % en comparación con su consumo medio de gas en el período comprendido entre el 1 de abril de 2017 y el 31 de marzo de 2022.
Esta recomendación ayudará a los estados miembros a tomar medidas adecuadas de seguridad del suministro hasta la transposición de las directivas sobre eficiencia energética y energías renovables en 2025, lo que traerá una reducción estructural de la demanda en un futuro próximo, al tiempo que se alcanzarán los objetivos de descarbonización de la UE.
La recomendación reconoce circunstancias específicas, como desincronización, sistemas aislados y capacidad de interconexión limitada.
También recomienda mantener otras medidas existentes en el marco del reglamento de reducción de la demanda, como el seguimiento y la notificación de la reducción de la demanda de gas por sector e informar a la Comisión en caso de que se adopten nuevas medidas.
