El Consejo de la Unión Europea y el Parlamento Europeo alcanzaron este miércoles un acuerdo provisional sobre el Reglamento relativo a las licencias obligatorias en situaciones de crisis. Este instrumento permitirá, en circunstancias excepcionales, el uso de derechos de propiedad intelectual, como las patentes, sin necesidad de contar con la autorización del titular. El objetivo principal es garantizar el acceso a productos esenciales dentro del mercado interior durante una crisis.
El acuerdo enfatiza que las licencias obligatorias deben considerarse únicamente como un último recurso, aplicándose solo cuando los mecanismos habituales, como los acuerdos voluntarios entre titulares de derechos y fabricantes, no resulten posibles o adecuados. Además, se ha determinado que ciertos sectores estratégicos como el gas, los semiconductores y los productos de defensa quedarán fuera del alcance de esta regulación. También se asegura que no se impondrá ninguna obligación de revelar secretos comerciales como parte del proceso.
Krzysztof Paszyk, ministro polaco de Desarrollo Económico y Tecnología, subrayó que, gracias a este acuerdo, Europa estará mejor preparada para afrontar futuras crisis, sin comprometer la protección de los derechos de propiedad intelectual.
Tas la crisis sanitaria provocada por la COVID-19, la Unión Europea ha promovido diversos instrumentos de gestión de crisis a escala europea, como el Reglamento que establece el Instrumento de Emergencia para el Mercado Único (SMEI, ahora IMERA), o el marco para garantizar el suministro de contramedidas médicas en caso de emergencias sanitarias.
Todos estos mecanismos están orientados a facilitar el acceso y la libre circulación de productos esenciales durante una crisis en el mercado interior. Aunque se mantiene la preferencia por enfoques basados en la cooperación voluntaria, considerada la vía más eficaz incluso en emergencias, las licencias obligatorias pueden convertirse en una herramienta clave cuando dicha cooperación no se materializa.
En contextos críticos, como una pandemia o una catástrofe natural, este mecanismo permitirá el acceso a tecnologías y productos clave, especialmente en casos donde los titulares de patentes no puedan responder a la demanda o donde no se haya podido llegar a acuerdos voluntarios en un plazo razonable.
Actualmente, la legislación sobre licencias obligatorias se gestiona únicamente a nivel nacional, lo que podría generar una respuesta fragmentada en situaciones de emergencia transfronteriza. Por ello, la Comisión propuso un reglamento que establezca un marco común a nivel de la Unión Europea, aplicable solo cuando se active formalmente un modo de crisis conforme a la legislación comunitaria correspondiente.
La Comisión Europea presentó su propuesta sobre licencias obligatorias para la gestión de crisis el 27 de abril de 2023. El Parlamento adoptó su posición el 13 de marzo de 2024 y el Consejo alcanzó su mandato de negociación el 26 de junio del mismo año.
El acuerdo alcanzado entre el Consejo y el Parlamento consagra expresamente el principio de que se deben priorizar los acuerdos voluntarios. Sin embargo, para evitar dilaciones que puedan comprometer la respuesta a una emergencia, se establece que dichos acuerdos deben alcanzarse en un plazo razonable, tras el cual podrá activarse el mecanismo de licencia obligatoria.
Este acuerdo provisional debe ahora ser refrendado y adoptado formalmente por ambas instituciones para entrar en vigor.
