El Parlamento Europeo y el Consejo han llegado este jueves a un acuerdo político sobre la ley que planea la recuperación de al menos el 20% de la tierra y el mar de la UE para 2030 y todos los ecosistemas que necesiten restauración para 2050.
A última hora de este jueves, Parlamento y Consejo alcanzaron un acuerdo político sobre la ley que lleva meses en negociación. Se trata de la ley medioambiental más importante de los últimos 30 años en la que la Presidencia Española ha sido clave para dar luz verde definitivo al texto.
La Ley de Restauración de la Naturaleza, que se encuentra en la etapa final para su aprobación, describe acciones como aumentar la abundancia de la biodiversidad forestal, mantener y ampliar los espacios urbanos verdes, promover la agricultura sostenible y restaurar los hábitats marinos y la conectividad de los ríos.
Tras el acuerdo, el ponente del Grupo de los Socialistas y Demócratas, César Luena, afirmó que se trata de un acuerdo que representa “un momento colectivo significativo”. Subrayó que tras siete décadas desde el comienzo del proyecto europeo, era neecsaria una ley europea para la restauración de la naturaleza para abordar la pérdida de biodiversidad. Destacó tanto la iniciativa de la Comisión, como el papel negociador de la Presidencia española del Consejo, “que priorizó este tema”. Agradeció también “la actitud comprensiva de los grupos parlamentarios, especialmente los progresistas, que han sabido trabajar, unirse y comprometerse para garantizar la existencia de una ley de restauración de la naturaleza”.
La Ley de la Restauración de la Naturaleza parte de una propuesta lanzada en 2022 por la Comisión para contribuir a la recuperación a largo plazo de la naturaleza dañada en las zonas terrestres y marítimas de la UE; alcanzar los objetivos climáticos y de biodiversidad; y cumplir los compromisos internacionales de la Unión.
Concretamente, busca reparar al menos el 20% de las zonas terrestres y marinas para 2030 y todos los ecosistemas que necesiten restauración para 2050. Los Estados miembros tendrán que cumplir con requisitos específicos con el objetivo de restaurar al menos el 30% de los tipos de hábitat cubiertos por la nueva ley para 2030, aumentando al 60% para 2040 y al 90% para 2050.
Además, se han establecido medidas específicas para la restauración de ecosistemas agrícolas, como la reversión de la disminución de las poblaciones de polinizadores y la implementación de medidas para lograr una tendencia positiva en varios indicadores de los ecosistemas forestales.
En un plazo de 12 meses tras la entrada en vigor del reglamento, la Comisión deberá evaluar cualquier brecha entre las necesidades financieras de restauración y la financiación disponible de la UE con el fin de poder proponer soluciones para cerrar esa brecha, si la hubiera.
También se ha acordado un “freno de emergencia” para que, en caso de circunstancias excepcionales, se pueda suspender temporalmente el objetivo de restauración de ecosistemas agrícolas.





