Un nuevo informe muestra que, desde el 1 de enero de 2014 hasta finales de 2023, la Comisión Europea adoptó 63 medidas excepcionales por valor de más de 2.500 millones de euros para apoyar a los agricultores y productores afectados por una pérdida de producción, una reducción de los precios , un aumento de los costes de producción o una interrupción en la cadena de suministro.
Estas medidas, que demostraron la continua solidaridad de la UE con sus agricultores , responden al hecho de que durante la última década el sector agrícola de la UE se ha enfrentado a una multitud de crisis, incluidos los efectos de la pandemia de COVID-19, la guerra en Ucrania, las enfermedades animales, importantes perturbaciones del mercado y fenómenos meteorológicos extremos. La producción agrícola es intrínsecamente riesgosa ya que depende de los recursos naturales y de las condiciones climáticas y está influenciada por la evolución del mercado, el reglamento sobre la organización común de mercados agrícolas (OCM) prevé la adopción de medidas excepcionales cuando se produce una crisis o amenaza de crisis y una Es necesaria una respuesta específica para evitar perturbaciones en el mercado y/o mitigar sus consecuencias.
El informe muestra que el conjunto de herramientas legales para medidas excepcionales de la OCM, desarrollado por la última reforma de la Política Agrícola Común (PAC), proporciona la flexibilidad necesaria para hacer frente a diferentes tipos de crisis. En general, las medidas adoptadas han demostrado ser eficaces para ayudar a los agricultores y productores de la UE a hacer frente al impacto de las crisis.






