El Consejo de la Unión Europea adoptó este jueves el vigésimo paquete de sanciones contra Rusia, que incluye nuevas designaciones individuales, restricciones al sector energético, limitaciones al sistema financiero y medidas comerciales y tecnológicas, después de que los embajadores de los Estados miembros iniciaran el miércoles el procedimiento escrito para su aprobación, en paralelo al proceso seguido para el préstamo a Ucrania.
Bruselas había propuesto este nuevo paquete el 6 de febrero. Al igual que el préstamo de 90.000 millones de euros, la medida había estado bloqueada por el Gobierno húngaro, que acusaba a Kiev de mantener un bloqueo petrolero desde enero, tras la interrupción del suministro a Hungría y Eslovaquia provocada por la destrucción del oleoducto Druzhba en un ataque aéreo ruso.
El anuncio de la aprobación definitiva de ambas iniciativas produce después de que el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, afirmara este martes que “no ha habido avances durante mucho tiempo en nuevas sanciones contra Rusia por esta guerra” y señalara que resulta “contraproducente cuando Estados Unidos está relajando las restricciones”. En ese contexto, instó a “mantener la presión para que los rusos no sientan que pueden librar la guerra con total impunidad”.
La Alta Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas, celebró que “hoy hemos finalmente roto el bloqueo”. El paquete, explicó, incluye 120 nuevas designaciones individuales, junto con medidas económicas dirigidas a sectores vinculados a la guerra de agresión contra Ucrania.
Kallas afirmó que “la UE proporcionará a Ucrania lo que necesita para mantener su posición mientras limitamos a quienes permiten la agresión ilegal de Rusia” y afirmó que “la economía de guerra de Rusia está bajo una presión creciente, mientras que Ucrania recibe un impulso importante”.
Las medidas buscan reducir los ingresos energéticos de Rusia mediante restricciones al sector del petróleo y el gas, incluyendo la base para una futura prohibición de servicios marítimos relacionados con el petróleo ruso y nuevas designaciones a lo largo de la cadena del sector energético, desde la exploración hasta el transporte.
#Russia’s war of aggression against #Ukraine: @EUCouncil agrees 20th package of individual & economic #sanctions targeting energy revenues, military, finance & trade + crypto. 46 vessels & 120 persons/entities will also be targetedhttps://t.co/3cg1aaEeYX#StandWithUkraine 🇺🇦
— EU Council Press (@EUCouncilPress) April 23, 2026
El paquete amplía las restricciones contra la denominada flota en la sombra, con la inclusión de nuevos buques sujetos a prohibiciones de acceso a puertos y servicios, y establece controles adicionales sobre la venta de petroleros y limitaciones a servicios relacionados con el gas natural licuado.
La Unión Europea prohíbe además transacciones con 20 bancos rusos y adopta medidas contra entidades en terceros países vinculadas a la elusión de sanciones o al sistema ruso de mensajería financiera. También introduce restricciones sobre el uso de criptoactivos, incluyendo la prohibición de servicios vinculados a plataformas rusas y de apoyo al desarrollo del rublo digital.
El paquete incorpora medidas dirigidas al complejo militar-industrial ruso mediante la inclusión de empresas y personas vinculadas a la producción de material militar, así como restricciones adicionales a la exportación de bienes tecnológicos y de doble uso. Estas medidas se extienden a entidades situadas en terceros países que suministran componentes o tecnología al sector de defensa ruso.
En materia comercial, la Unión Europea amplía las prohibiciones de exportación e importación de productos que generan ingresos para Rusia o contribuyen a su capacidad industrial, e introduce por primera vez un mecanismo para evitar la reexportación de determinados bienes a través de terceros países. También se refuerzan las limitaciones al tránsito de mercancías por territorio ruso.
El paquete incluye medidas relacionadas con la rendición de cuentas, con sanciones dirigidas a personas y entidades implicadas en la deportación y transferencia forzosa de menores ucranianos, así como en la apropiación de patrimonio cultural y la difusión de contenidos propagandísticos. Asimismo, se introducen disposiciones adicionales, como la prohibición de prestar servicios de ciberseguridad a Rusia, la ampliación de las restricciones a medios de comunicación que eluden sanciones y el refuerzo de los requisitos de trazabilidad para la importación de diamantes.
Las sanciones también abordan el papel de Bielorrusia, con nuevas designaciones vinculadas a su complejo militar-industrial y medidas que reflejan las aplicadas a Rusia en ámbitos como el comercio y los servicios financieros y tecnológicos. El régimen de sanciones contra Bielorrusia fue prorrogado hasta el 28 de febrero de 2027.
