El Consejo de la Unión Europea y el Parlamento Europeo alcanzaron este miércoles un acuerdo político provisional sobre la creación del programa AGILE, un nuevo instrumento europeo dotado con 115 millones de euros para apoyar a pequeñas y medianas empresas, incluidas empresas emergentes y compañías en expansión, que desarrollen tecnologías emergentes y disruptivas aplicadas al ámbito de la defensa.
El programa proporcionará apoyo financiero mediante ayudas de concesión rápida y facilitará el acceso a instalaciones de ensayo y certificación para que las empresas puedan avanzar desde la fase de desarrollo tecnológico hasta la incorporación de sus soluciones en capacidades operativas.
AGILE mantendrá el modelo de financiación acelerada propuesto por la Comisión Europea, con un plazo previsto de cuatro meses para la concesión de las ayudas. El instrumento estará dirigido a empresas que trabajen en nuevos productos de defensa, así como en la adaptación de tecnologías civiles para aplicaciones militares, con el objetivo de reducir la distancia entre la fase de prototipo y su despliegue.
El acuerdo contempla la participación de los Estados miembros en la definición de los retos tecnológicos que deberán abordar los proyectos financiados, de forma que los desarrollos respondan a las necesidades identificadas en materia de capacidades de defensa. También incluye mecanismos para facilitar la colaboración entre las empresas beneficiarias y los principales grupos industriales del sector.
Los colegisladores acordaron además simplificar los procedimientos de adquisición de los productos respaldados por AGILE y facilitar el acceso a infraestructuras de pruebas y experimentación, consideradas un elemento necesario para que las pymes puedan llevar sus desarrollos al mercado.
La ministra de Defensa de Irlanda, Helen McEntee, destacó que el acuerdo refleja la cooperación entre el Consejo, el Parlamento Europeo y la Comisión Europea para impulsar una iniciativa común. Según señaló, el contexto de seguridad actual requiere acelerar los procesos de innovación y convertir los avances tecnológicos en capacidades operativas.
Tras el acuerdo provisional, el reglamento deberá ser aprobado formalmente por el Consejo y el Parlamento Europeo antes de pasar por la revisión jurídica y lingüística previa a su adopción definitiva. Una vez publicado en el Diario Oficial de la Unión Europea, entrará en vigor 20 días después.
