Mientras los protestas por la situación del sector agrario continúan en toda Europa, los eurodiputados han discutido este miércoles en Estrasburgo sobre cómo responder a las demandas de los agricultores y garantizar precios justos.
Las manifestaciones que comenzaron en Francia ya se han extendido a otros Estados miembros como Bélgica, Italia, Alemania o España, donde los agricultores están saliendo a la calle para denunciar la mala situación económica del sector. En respuesta a las preocupaciones de los agricultores, la Comisión Europea propuso el pasado 31 de enero una exención temporal de las reglas de la Política Agrícola Común para mantener ciertas áreas sin cultivar.
La ministra belga de Asuntos Exteriores, Asuntos Europeos y Comercio Exterior, Hadja Lahbib, ha asegurado durante el debate de este miércoles que las propuestas del Ejecutivo comunitario se abordarán en el próximo Consejo de Agricultura y Pesca y ha reconocido que, a la luz de las realidades actuales, las normas aprobadas en 2021 para reformar la PAC deben reevaluarse, puesto que se presentaron antes de la Covid y la agresión Rusa en Ucrania, destacando la importancia de “encontrar un equilibrio justo”.
Por su parte, Maros Sefcovic, Vicepresidente Ejecutivo de la Comisión Europea a cargo del Pacto Verde Europeo, ha puesto en valor el papel de los agricultores, afirmando que “son ellos los que nos ponen la comida en la mesa haciendo una aportación enorme a la economía europea y global, al tiempo que contribuyen a la transición digital y verde”. Ha señalado que para evitar la polarización que cada vez es más visible, “es imperativo reunir a todos los actores para busca soluciones, definir una visión común y alcanzar un consenso”.
Ha admitido ser consciente de que “ el dinero de la PAC por si solo no basta para hacer frente a los desafíos actuales ni es suficiente para abordar el cambo climático” y ha insistido en la importancia de apoyar a los agricultores en la transición, fomentando las buenas prácticas agrarias y haciendo que los consumidores sean más conscientes de lo que cuesta la sostenibilidad.
Los populares han defendido durante el debate que las protestas de los agricultores las protestas de los agricultores son la consecuencia “de un enfoque ideológico del cambio climático”. El líder del Grupo del Partido Popular Europeo, Manfred Weber, ha destacado que el Parlamento Europeo debe escuchar a los agricultores y ha criticado que las quejas de los agricultores provienen de “legislaciones mal confeccionadas”. Así pues, Weber ha abogado por “un debate sensato” sobre la Política Agrícola Común (PAC) y ha instado a la Unión Europea a valorar y respetar el trabajo de los agricultores y su papel crucial en la sociedad.
Por su parte, los socialdemócratas han reiterado su apoyo a los agricultores insistiendo al mismo tiempo en la importancia de apostar por medidas para combatir las prácticas desleales y simplificar los trámites burocráticos. La agricultura y el medio ambiente pueden y deben ir de la mano. La presidenta del Grupo de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas, Iratxe García Pérez, ha cargado contra el comisario de Agricultura y Desarrollo Rural, Janusz Wojciechowski, mostrándose sorprendida de que “con todo el sector agrícola levantados en Europa y con un debate tan importante como este, el comisario de agricultura esté totalmente desaparecido. “En cualquier caso, vamos a hablar de lo que sería su obligación”, ha agregado contundente la socialdemócrata.
”No olvidemos que la última reforma de la PAC fue aprobada por todos los Gobiernos nacionales de todos los colores políticos”, ha apuntado García tras afirmar que la superación de la crisis agrícola debe hacerse con la ayuda de la Unión Europea “y no con ataques indiscriminados a la PAC como ha ocurrido irresponsablemente con algunos gobiernos como Francia o Hungría”.
La socialista también ha denunciado que los daños ocasionados a los transportistas iitalianos y españoles en Francia “son intolerables” y ha apuntado que aunque la disculpa del gobierno francés es un gesto “positivo”, es también “insuficiente”, instando a la Comisión a tomar medidas necesarias para paliar los costes ocasionados a los transportistas y garantizar la libre circulación de mercancías. Asimismo, ha abogado por “más diálogo y menos polarización”, matizando que “los agricultores deben ser conscientes de que la pugna entre la derecha y la extrema derecha daña sus intereses”.
En esa misma línea, Ulrike Müller, del Grupo Renew Europe, ha puesto de manifiesto las preocupaciones de los agricultores sobre sus ingresos en declive, el exceso de tarea y la falta de reconocimiento social, y ha propuesto un diálogo más inclusivo a nivel regional para diseñar reformas efectivas.
“El diálogo tiene que darse no solo con los eurodiputados, sino quedarse en el nivel regional. Todos los agricultores tienen que poder participar. La experiencia regional tiene que recopilarse y aprender de ella, y solo después diseñar reformas”, ha insistido Müller.
Bajo el lema #NoFarmsNoFuture (sin granjas no hay futuro), el Grupo de los Verdes/Alianza Libre Europea envió el martes una carta a la Comisión Europea instándola a para establecer medidas urgentes en respuesta a las protestas en toda Europa, insistiendo en que la raíz del problema es que “la mayoría de los agricultores simplemente no pueden ganarse la vida con su trabajo. Ya es hora de cambiar de rumbo”. Durante el debate de este miércoles, el presidente del grupo, Philippe Lamberts, ha reiterado el mensaje que Los Verdes enviaron el martes al Ejecutivo comunitario, haciendo hincapié en que el sistema económico oprime a los agricultores. Por ello, ha insistido en la urgencia de cambiar de modelo agrícola para garantizar el futuro del sector.
También ha habido alusiones al antiguo responsable del Pacto Verde Europeo, Frans Timmermans, que dimitió como Vicepresidente Ejecutivo de la Comisión en agosto de 2023. Nicola Procaccini, del Grupo de los Conservadores y Reformistas Europeos, ha cargado contra el actual miembro del Parlamento Neerlandés criticando que “durante años le pedimos que nos escuchase” y que, lejos de tener sus consideraciones en cuenta,“se fue corriendo”. Procaccini ha cargado contra las políticas ambientales de la Unión Europea por perjudicar a los agricultores, argumentando que las regulaciones y los acuerdos de libre comercio los han afectado negativamente.
En ese sentido, Manon Aubry, del Grupo de la Izquierda en el Parlamento Europeo, ha denunciado la aprobación de acuerdos de libre comercio señalando que aumentan las importaciones de productos agrícolas, como es el caso de la carne y leche, desde países como Nueva Zelanda, con el uso de pesticidas prohibidos en la Unión Europea. Ha afirmado que estos acuerdos son “insultos” hacia los agricultores y otros trabajadores del sector agrícola y ha destacado la importancia de apoyar a los agricultores europeos y evitar que se conviertan en víctimas de la agroindustria y del libre comercio.
Los Conservadores y Reformistas no han sido los únicos en cargar contra las políticas medioambientales, ya que Marco Zanni, presidente del Grupo Identidad y Democracia, ha empleado el término “esquizofrenia” para referirse al trabajo que ha realizado la Comisión durante los últimos años en materia agraria. También ha tildado de “hipócrita” sorprenderse ante “esta guerra establecida, con esta categoría económica y está claro que está reaccionando de manera violenta y eso ha sido un despertador, una alarma para todos”, ha señalado.
Así pues, los eurodiputados de diferentes grupos han expresado sus puntos de vista sobre cómo resolver los desafíos que enfrenta el sector agrícola. Desde la necesidad de reevaluar las normas de la Política Agrícola Común hasta el llamado a un cambio de modelo agrícola más sostenible y equitativo. Sin embargo, la mayoría han coincidido en la necesidad de un esfuerzo colectivo para encontrar soluciones efectivas por parte de las instituciones europeas para establecer precios justos para los productos agrícolas y determinar cambios en las normativas actuales para garantizar la equidad en toda la industria agrícola europea.






