La Comisión presenta hoy su «Visión para la Agricultura y la Alimentación», una ambiciosa hoja de ruta sobre el futuro de la agricultura y la alimentación en Europa. Esta hoja de ruta sienta las bases para un sistema agroalimentario atractivo, competitivo, resiliente, justo y orientado al futuro para las generaciones actuales y futuras de agricultores y operadores agroalimentarios.
La principal finalidad de la hoja de ruta es simplificar aún más nuestras políticas y aumentar la adopción de la innovación y la digitalización son requisitos previos para todas las acciones descritas en el documento.
La Comisión señala que a lo largo de este año propondrá un paquete global de simplificación para el actual marco legislativo agrícola, junto con una estrategia digital de la UE para la agricultura a fin de apoyar la transición a una agricultura preparada para el uso digital.
Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, ha declarado: “Nuestros agricultores ocupan un lugar central en el sistema de producción de alimentos de la UE. Es gracias a su trabajo diario y duro que todos tenemos alimentos seguros y de alta calidad. Sin embargo, nuestros agricultores se enfrentan a los crecientes desafíos de la competencia mundial y el cambio climático. Por ello, hoy ofrecemos una estrategia global que hace que la agricultura sea más atractiva, resiliente y sostenible”.
En la Visión se esbozan varias iniciativas principales para cuatro esferas prioritarias. La Comisión colaborará estrechamente con todas las partes interesadas para cumplir con:
- Un sector atractivo que garantice un nivel de vida justo y aproveche nuevas oportunidades de ingresos (por ejemplo, revisando la legislación existente sobre la cadena de suministro de alimentos, presentando una estrategia de relevo generacional)
- Un sector competitivo y resiliente frente a los retos mundiales (por ejemplo, la aplicación de unas condiciones de competencia más equitativas para los agricultores de la UE en relación con el resto del mundo, la presentación de un paquete de medidas de simplificación, la presentación de una visión a largo plazo para el sector ganadero y un plan de proteínas)
- Preparar el sector agroalimentario para el futuro y trabajar de la mano con la naturaleza (por ejemplo, racionalizando y haciendo cumplir la legislación vigente, acelerando el acceso a los bioplaguicidas, poniendo en marcha una brújula de sostenibilidad en las explotaciones agrícolas para medir el progreso y simplificar la presentación de informes)
- Valorar los alimentos y promover condiciones de vida y de trabajo justas en zonas rurales dinámicas (por ejemplo, actualizando el Plan de Acción Rural de la UE, estableciendo un Diálogo Alimentario Anual, revisando la legislación de la UE en materia de bienestar animal, reforzando el papel de la contratación pública).
Según la Comisión, la futura PAC definirá un equilibrio más claro entre las políticas reguladoras y las políticas basadas en incentivos que afectan a los agricultores. La Comisión orientará la futura PAC de las condiciones a los incentivos.
Esta iniciativa ofrece una perspectiva política a largo plazo sobre la agricultura y la alimentación de la UE que está en consonancia con las reflexiones en curso sobre el futuro MFP. Para garantizar la continuidad de una agricultura que atraiga a las futuras generaciones de agricultores de toda la UE, el apoyo público a través de la PAC sigue siendo esencial para apoyar los ingresos de los agricultores.
En cuanto a la competitividad, la UE será más asertiva a la hora de promover y defender estratégicamente las exportaciones de productos de la UE. Del mismo modo, buscará una mayor armonización de las normas de producción aplicadas a los productos importados, en particular en lo que respecta a los plaguicidas y el bienestar animal.
Raffaele Fitto, vicepresidente ejecutivo para la Cohesión y las Reformas, ha declarado: “La Visión es nuestra respuesta decidida al llamamiento a la acción del sector agroalimentario, que da forma a un futuro competitivo, resiliente, justo y atractivo para las generaciones venideras. Representa una Europa próspera, donde las zonas rurales son centros vibrantes y conectados de patrimonio e innovación”.
En relación a los consumidores, la hoja de ruta afirma que tienen un papel importante que desempeñar en la transición hacia sistemas alimentarios más sostenibles y resilientes. La experiencia confirma que las autoridades locales suelen estar bien situadas para liderar el compromiso sobre cómo crear entornos alimentarios favorables a través de iniciativas locales.






