Bruselas presentó este martes una nueva estrategia para el sector ganadero con la que plantea una hoja de ruta para reforzar la capacidad de respuesta de la producción ganadera europea ante los retos económicos, ambientales y de mercado.
La iniciativa forma parte de la visión del Ejecutivo comunitario para el futuro de la agricultura y la alimentación en la Unión Europea y se acompaña de un Plan de Acción sobre Proteínas destinado a reducir dependencias externas y aumentar la producción europea de cultivos proteicos.
Según explicó la Comisión, el sector ganadero desempeña un papel relevante en la seguridad alimentaria europea, en la actividad económica de las zonas rurales y en las cadenas de suministro agroalimentarias. El Ejecutivo comunitario señaló que la actividad genera alrededor de 400.000 millones de euros anuales de facturación y está vinculada a unos siete millones de empleos en aproximadamente cuatro millones de explotaciones en toda la Unión Europea.
La estrategia parte del diagnóstico de que los ganaderos afrontan una combinación de factores como el aumento de los costes de producción, la evolución de los mercados, los brotes de enfermedades animales, las exigencias en materia de bienestar animal y los desafíos relacionados con el impacto ambiental de la actividad. Ante esta situación, la Comisión plantea medidas dirigidas a mejorar la preparación frente a crisis, reforzar la competitividad del sector y avanzar hacia modelos de producción con menor dependencia de recursos importados.
El Ejecutivo comunitario prevé reforzar los instrumentos existentes y estudiar la creación de nuevos mecanismos de seguro y reaseguro. También propone apoyar a los Estados miembros en la prevención, detección temprana y control de enfermedades animales.
En materia económica, la Comisión plantea facilitar el acceso a financiación para acompañar inversiones relacionadas con la modernización de las explotaciones, la transición hacia sistemas de producción sin jaulas, la economía circular y el aprovechamiento de recursos agrícolas. Además, anuncia trabajos para reforzar la posición de los productores en la cadena alimentaria y promover una mayor correspondencia entre las normas de producción europeas y las aplicadas a los productos importados, especialmente en materia de bienestar animal.
La estrategia también contempla medidas vinculadas a la sostenibilidad. La Comisión prevé desarrollar métodos comunes para calcular las emisiones de la ganadería a nivel de explotación, impulsar prácticas de reducción de emisiones y mejorar la gestión de nutrientes y recursos. En el ámbito del bienestar animal, plantea revisiones específicas de la normativa aplicable a gallinas ponedoras, pollos de engorde y porcino, acompañadas de periodos de adaptación y apoyo financiero durante la transición.
Bruselas destacó asimismo la dimensión territorial de la ganadería y su relación con las zonas rurales. La Comisión trabajará con los Estados miembros en un plan destinado a favorecer la recuperación de la producción ganadera sostenible en regiones vulnerables, especialmente aquellas con riesgo de abandono. Entre las medidas previstas figura también una hoja de ruta para impulsar mataderos de pequeña capacidad o móviles con el objetivo de favorecer cadenas de suministro más locales y reducir el transporte de animales.
En relación con la calidad y el origen de los productos ganaderos europeos, la Comisión propone reforzar los sistemas de etiquetado de origen y reconocimiento de calidad, además de desarrollar un esquema europeo para identificar producciones con características específicas en materia de estándares, sostenibilidad y métodos productivos.
Junto a la Estrategia Ganadera, la Comisión presentó el Plan de Acción sobre Proteínas, con el objetivo de aumentar la disponibilidad y el uso de proteínas producidas dentro de la Unión Europea. El Ejecutivo comunitario explicó que actualmente una parte significativa de las proteínas procedentes de cultivos oleaginosos y proteicos procede de fuera del territorio comunitario y plantea elevar la proporción de producción europea del 25% registrado en 2025 al 35% en 2035.
El plan prevé apoyar el cultivo de proteínas vegetales europeas, mejorar su competitividad e impulsar la innovación y la inversión en las cadenas alimentarias, ganaderas, energéticas e industriales relacionadas con estos recursos. La Comisión considera que estas medidas permitirán reducir dependencias estratégicas y reforzar la capacidad de abastecimiento del sistema agroalimentario europeo.
La Estrategia Ganadera y el Plan de Acción sobre Proteínas se basan en el trabajo desarrollado durante más de un año con Estados miembros, organizaciones agrarias, representantes de la industria y otros actores del sector dentro del marco de diálogo impulsado por la Comisión. Con estas iniciativas, el Ejecutivo comunitario busca definir una orientación común para la evolución del modelo ganadero europeo en los próximos años.






