La Comisión presentó hoy un plan de acción que se basa en el diálogo estratégico y recoge acciones concretas que garantizarán un sector del automóvil sólido y sostenible, que contribuirán a liberar su poder innovador.
Según informó la Comisión, el sector europeo del automóvil se encuentra en un punto de inflexión crítico, desafiado por los rápidos cambios tecnológicos y el aumento de la competencia.
Para hacer frente a los cambios que se avecinan, la presidenta Von der Leyen puso en marcha en enero un diálogo estratégico sobre el futuro de la industria automovilística europea, un proceso colaborativo e inclusivo diseñado para hacer frente a los retos más acuciantes del sector.
Para mantener una sólida base de producción europea y evitar dependencias estratégicas, la Comisión destaca que pondrá a disposición 1.800 millones de euros para crear una cadena de suministro segura y competitiva de materias primas para baterías, lo que ayudará a apoyar el crecimiento de la industria automovilística europea.
La presidenta de la Comisión, Ursula Von der Leyen, ha declarado: «Hay mucho potencial sin explotar en el mercado mundial en lo que respecta a la innovación y las soluciones limpias. Quiero que nuestra industria automovilística europea asuma el liderazgo. Promoveremos la producción nacional para evitar dependencias estratégicas, especialmente para la producción de baterías. Nos ceñiremos a nuestros objetivos de emisiones acordados, pero con un enfoque pragmático y flexible. Nuestro objetivo mutuo es una industria automovilística sostenible, competitiva e innovadora en Europa que beneficie a nuestros ciudadanos, nuestra economía y nuestro medio ambiente».
Con el objetivo de mantener la competitividad de la industria automotriz europea, el Plan incluye la creación de una Alianza Europea de Vehículos Conectados y Autónomos, que reunirá a las partes interesadas para promover el desarrollo de la próxima generación de vehículos.
Además, se establecerán bancos de pruebas a gran escala y «cajas de arena» regulatorias, que permitirán a los innovadores probar y perfeccionar tecnologías para vehículos autónomos. El Plan también contempla una inversión pública y privada de cerca de 1.000 millones de euros, respaldada por el programa Horizonte Europa, que se destinará al desarrollo de nuevas tecnologías entre 2025 y 2027.
En paralelo, se adoptarán medidas para descarbonizar las flotas corporativas, que representan el 60% de las matriculaciones de automóviles nuevos en Europa. Para ello, la Comisión incentivará la transición hacia vehículos de emisiones cero y reforzará la confianza del consumidor, especialmente en áreas como la salud y reparabilidad de las baterías.
Asimismo, el Plan establece nuevas flexibilidades en el cumplimiento de las normas de CO2, permitiendo a los fabricantes de automóviles cumplir con los objetivos de emisiones promediando su desempeño a lo largo de tres años. A su vez, la Comisión intensificará los esfuerzos para promover la demanda de vehículos de emisiones cero, mejorando el acceso a incentivos para consumidores.
En cuanto a la resiliencia de la cadena de suministro, el Plan pone el foco en la producción competitiva de baterías dentro de la UE, mediante el apoyo a la industria de las baterías y la adopción de medidas que fortalezcan la producción local. Además, se reforzarán los mecanismos de apoyo a los trabajadores del sector, especialmente aquellos amenazados por el cambio tecnológico y la escasez de habilidades.
Con el objetivo de hacer frente a la creciente competencia global, la Comisión también propuso el uso de instrumentos de defensa comercial para proteger a las empresas europeas de la competencia desleal, mientras continúa negociando con países socios para mejorar el acceso al mercado y las oportunidades de abastecimiento.
Este Plan de Acción, resultado de un proceso inclusivo iniciado en enero de 2025, establece un marco para asegurar el futuro de la industria automotriz europea y su transición hacia una movilidad más sostenible.






