La Comisión Europea descartó este martes que exista, por el momento, una relación directa entre el proceso extraordinario de regularización de migrantes impulsado por el Gobierno español y la reciente crisis migratoria registrada en Ceuta, aunque dejó claro que este tipo de medidas no son bien recibidas desde la perspectiva de la política migratoria comunitaria.
El comisario europeo de Interior y Migraciones, Magnus Brunner, afirmó tras la reunión extraordinaria de ministros de Interior de la Unión Europea que el Ejecutivo comunitario no aprecia un vínculo entre ambas cuestiones, si bien reiteró su tradicional posición crítica respecto a las regularizaciones masivas.
«No se ve un vínculo directo en este momento entre la regularización y los incidentes en Ceuta. Pero siempre digo sobre esta discusión de la regularización que no es una buena señal. Definitivamente, no», declaró el responsable europeo durante la rueda de prensa celebrada al término del encuentro ministerial.
La reunión, convocada de urgencia por videoconferencia, contó también con la participación de los países asociados al espacio Schengen —Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza—, así como de las principales agencias europeas implicadas en la gestión migratoria y de seguridad, entre ellas Frontex, Europol y la Agencia de Asilo de la Unión Europea.
Bruselas respalda la gestión española
Durante el encuentro, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, trasladó a sus homólogos europeos que la situación en Ceuta se encuentra estabilizada y que la crisis no ha tenido consecuencias para el funcionamiento del espacio Schengen.
Según explicó Brunner, España confirmó que ninguno de los migrantes que accedieron a la ciudad autónoma se ha desplazado posteriormente hacia la Península y que el episodio ha podido ser contenido sin afectar al resto de las fronteras interiores de la Unión.
Para la Comisión Europea, la respuesta coordinada constituye una demostración de la capacidad europea para proteger sus fronteras exteriores.
El comisario calificó la gestión de la crisis como una auténtica «prueba de resiliencia europea», al considerar que ha puesto a prueba los mecanismos de cooperación entre los Estados miembros y las instituciones comunitarias ante un episodio migratorio de gran magnitud.
Al mismo tiempo, lamentó el elevado coste humano de los acontecimientos y denunció la actuación de quienes, a su juicio, han instrumentalizado a miles de personas vulnerables.
El foco se sitúa en las redes de tráfico de personas
En línea con la posición defendida por el Gobierno español, Brunner atribuyó una parte esencial de la responsabilidad de la crisis a las organizaciones criminales dedicadas al tráfico ilícito de migrantes.
Según los datos facilitados por el ministro Grande-Marlaska durante la reunión, alrededor de 72.000 personas llegaron a Ceuta durante los últimos días, una cifra sin precedentes que obligó a activar los mecanismos extraordinarios de respuesta tanto nacionales como europeos.
El comisario destacó especialmente que aproximadamente 70.000 de esas personas regresaron posteriormente de forma voluntaria, resultado —afirmó— de la intensa cooperación desarrollada entre España, Marruecos y la propia Comisión Europea.
Brunner quiso agradecer expresamente el trabajo realizado tanto por el Gobierno español como por las autoridades ceutíes para restablecer el control de la situación, así como la colaboración prestada por Marruecos durante todo el proceso.
Marruecos, pieza clave en la gestión migratoria
La Comisión recordó además que Marruecos figura en la lista europea de países de origen seguros, una circunstancia que facilita y agiliza los procedimientos de retorno de los migrantes que acceden irregularmente al territorio de la Unión.
No obstante, el responsable europeo evitó pronunciarse sobre una eventual implicación de las autoridades marroquíes en el origen de la crisis.
Preguntado por esta cuestión, Brunner recordó que España mantiene abierta una investigación cuyos resultados deberán esclarecer las circunstancias que rodearon la llegada masiva de migrantes y en la que colaborará Europol.
«Entiendo que hay una investigación en curso sobre el asunto en España. Por lo tanto, no puedo comentar nada más al respecto. Pero había, por supuesto, cierta desinformación por parte de los traficantes de personas», señaló.
Las declaraciones del comisario evidencian la voluntad de Bruselas de no anticipar conclusiones mientras continúan las investigaciones, aunque sí apuntan a la utilización de campañas de desinformación por parte de las redes criminales como uno de los factores desencadenantes del episodio.
Refuerzo de Frontex
En paralelo, la Comisión confirmó que Frontex mantiene desplegados una treintena de efectivos en Ceuta para apoyar a las autoridades españolas en tareas de vigilancia y gestión fronteriza.
Brunner no descartó que ese contingente pueda ampliarse si la evolución de la situación así lo aconseja, dentro del marco de cooperación permanente que la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas mantiene con España.
La reunión extraordinaria de ministros de Interior concluyó con un mensaje de respaldo político a España y con el compromiso de mantener una estrecha coordinación entre los Estados miembros, la Comisión Europea y las agencias comunitarias para afrontar cualquier evolución de la crisis migratoria en la frontera sur de la Unión.
