La Comisión Europea ha aprobado un plan portugués de 350 millones de euros para apoyar las inversiones en la producción de equipos necesarios para fomentar la transición hacia una economía neta cero, en línea con el Plan Industrial del Pacto Verde.
Según informó hoy la Comisión, el plan fue aprobado en el marco del Marco Temporal de Crisis y Transición de ayudas estatales, adoptado por la Comisión el 9 de marzo de 2023 y modificado el 20 de noviembre de 2023 , para apoyar medidas en sectores que son clave para acelerar la transición verde y reducir la dependencia del combustible.
En el marco de esta medida, que se financiará íntegramente a través del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia, la ayuda adoptará la forma de subvenciones directas . La medida estará abierta a empresas que produzcan equipos pertinentes, a saber, baterías, paneles solares, turbinas eólicas, bombas de calor, electrolizadores, equipos para la captura, uso y almacenamiento de carbono, así como componentes clave diseñados y utilizados principalmente como insumo directo para la producción de dichos equipos o materias primas críticas relacionadas necesarias para su producción.
La Comisión concluyó que el régimen portugués se ajusta a las condiciones establecidas en el Marco Temporal de Crisis y Transición. En particular, la ayuda I incentivará la producción de equipos pertinentes para la transición hacia una economía neta cero; y II se otorgará a más tardar el 31 de diciembre de 2025.
La Comisión concluyó que el plan portugués es necesario, apropiado y proporcionado para acelerar la transición verde y facilitar el desarrollo de determinadas actividades económicas que son importantes para la aplicación del Plan Industrial del Pacto Verde , de conformidad con el artículo 107, apartado 3. c) TFUE y las condiciones establecidas en el Marco Temporal de Crisis y Transición.
Sobre esta base, la Comisión aprobó la medida de ayuda con arreglo a las normas sobre ayudas estatales de la UE.
La vicepresidenta ejecutiva Margrethe Vestager, responsable de la política de competencia, ha afirmado que: “este plan portugués de 350 millones de euros se financia a través del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia. Proporcionará un apoyo clave a la producción de equipos estratégicos necesarios para la transición hacia una economía neta cero. El plan apoyará estas inversiones sin perturbar indebidamente la competencia".
