El turismo europeo inició 2026 con un crecimiento del 5,6% en las llegadas internacionales y del 5,5% en las pernoctaciones respecto al mismo periodo del año anterior, según el último informe “European Tourism: Trends & Prospects” elaborado por European Travel Commission (ETC). Los datos reflejan un comportamiento positivo de la demanda durante la temporada baja y consolidan la recuperación sostenida del sector en la mayoría de los destinos europeos.
El informe señala que este crecimiento se produce en un contexto internacional marcado por el conflicto en Oriente Medio, que está afectando a la conectividad aérea global, elevando los costes de viaje y generando incertidumbre en los desplazamientos de larga distancia. No obstante, la ETC considera que el impacto directo sobre Europa continúa siendo limitado gracias al peso de la demanda intrarregional y a la percepción del continente como un destino seguro.
Los destinos del norte de Europa y los mercados vinculados al turismo de invierno lideraron el crecimiento en los primeros meses del año. Irlanda registró un incremento del 30% en llegadas internacionales, mientras que Finlandia creció un 12%, impulsadas en parte por el aumento de los viajes corporativos. Los destinos de esquí también mostraron una evolución positiva, con Italia creciendo un 14%, Austria un 7% y Francia un 5%, favorecidos por las buenas condiciones de nieve y la coincidencia de los calendarios vacacionales en varios mercados emisores.
En el sur de Europa, la demanda continuó concentrándose en destinos de clima cálido y buena relación calidad-precio, aunque con ritmos de crecimiento más moderados. Grecia destacó especialmente con un aumento del 33% en llegadas internacionales, si bien las estancias medias fueron más cortas. También registraron incrementos Chipre (+9%), Croacia (+8%) y España (+2%), beneficiándose de la demanda de turismo de sol durante el invierno y de las estrategias orientadas a desestacionalizar la actividad turística.
Efecto del conflicto
El informe advierte de que el conflicto en Oriente Medio podría afectar progresivamente al turismo europeo a través del encarecimiento de los costes operativos y de posibles problemas de suministro de combustible para aviación. Según estimaciones de Tourism Economics recogidas por la ETC, un conflicto prolongado podría poner en riesgo alrededor del 4% de las pernoctaciones internacionales previstas en Europa en 2026, equivalentes a unos 103 millones de noches.
Pese a ello, el turismo europeo mantiene una elevada capacidad de resiliencia gracias al peso de la demanda regional. Aproximadamente el 80% de los viajes internacionales en Europa proceden del propio continente, un factor que reduce la exposición a perturbaciones externas y favorece la estabilidad de la demanda. Además, en contextos de incertidumbre geopolítica, los viajeros tienden a priorizar destinos cercanos y percibidos como seguros, circunstancia que podría seguir beneficiando a Europa durante este año.
Miguel Sanz, presidente de la European Travel Commission, destacó que el turismo europeo ha mostrado un inicio sólido en 2026 pese al complejo escenario internacional. Según señaló, mantener la competitividad del sector requerirá continuar reforzando la conectividad, garantizar una oferta con buena relación calidad-precio y consolidar la percepción de Europa como un destino estable y seguro para los viajeros internacionales.






