El Parlamento Europeo da luz verde al inicio de las negociaciones sobre el euro digital El Parlamento Europeo aprobó este jueves el inicio de las negociaciones interinstitucionales con el Consejo de la Unión Europea sobre la propuesta para crear un euro digital, una iniciativa que busca ofrecer a los ciudadanos una forma electrónica de dinero emitida por el Banco Central Europeo (BCE) y reducir la dependencia de proveedores de pago ajenos a la Unión Europea. La decisión salió adelante con 416 votos a favor, 169 en contra y 22 abstenciones. La Eurocámara también respaldó la apertura de negociaciones sobre la participación de proveedores de servicios de pago establecidos en Estados miembros cuya moneda no es el euro. Los grupos Patriots for Europe (PfE), Conservadores y Reformistas Europeos (ECR) y Europa de las Naciones Soberanas (ESN) habían impugnado la decisión adoptada el 23 de junio por la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios de iniciar las conversaciones, lo que obligó a que el pleno se pronunciara. Además, un tercer expediente incluido en el paquete legislativo sobre la moneda única, relativo al curso legal de los billetes y monedas en euros, no fue objeto de impugnación, por lo que también podrá avanzar a la fase de negociación con el Consejo. El equipo negociador del Parlamento estará encabezado por el eurodiputado español Fernando Navarrete Rojas, del Partido Popular Europeo (PPE). La primera ronda de conversaciones con la Presidencia irlandesa del Consejo, en representación de los Estados miembros, está prevista para las próximas semanas. La posición negociadora aprobada por el Parlamento establece que el euro digital sería una nueva forma electrónica de dinero emitida por el BCE y podría utilizarse tanto en operaciones en línea como sin conexión a internet. El texto incorpora garantías de privacidad para que las transacciones puedan verificarse sin revelar datos personales, limitando el tratamiento de la información a lo estrictamente necesario para el funcionamiento del sistema. La propuesta también contempla que la mayoría de los comercios acepten pagos en euros digitales, aunque prevé excepciones para trabajadores autónomos y pequeñas y microempresas que no admitan otros medios de pago digitales. Asimismo, los servicios básicos relacionados con el euro digital, como la apertura de una cuenta, el mantenimiento de fondos y el acceso a un instrumento de pago, no tendrían coste para los usuarios. El Parlamento propone igualmente establecer un límite a la cantidad de euros digitales que cada persona pueda mantener, con el objetivo de preservar la estabilidad del sistema financiero. Además, las entidades bancarias y los proveedores de servicios de pago de países de la Unión Europea que no pertenecen a la zona euro podrían distribuir esta nueva moneda. En paralelo, la posición de la Eurocámara mantiene la obligación de los países de la zona euro de garantizar el acceso al efectivo. El texto establece que los comercios no podrán rechazar pagos en metálico y que los Estados miembros deberán supervisar de forma periódica la disponibilidad de efectivo, prestando especial atención a colectivos como las personas mayores, los ciudadanos con bajos ingresos y quienes no tienen acceso al sistema bancario tradicional.

