La Comisión Europea se enfrentó este jueves a críticas de diversos grupos políticos por su propuesta de modificar el etiquetado de los productos originarios del Sáhara Occidental. Durante un debate extraordinario en la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural (AGRI) del Parlamento Europeo, varios eurodiputados cuestionaron la legalidad del Reglamento Delegado que permitiría sustituir la mención de «Sáhara Occidental» por las denominaciones de las regiones marroquíes de «Laayoune-Sakia El Hamra» y «Dakhla-Oued Eddahab».
Eurodiputados de distintos grupos políticos, como el PPE, los Verdes, La Izquierda y Patriotas por Europa, expresaron su rechazo a la propuesta, señalando que esta contraviene las sentencias emitidas por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), que establece que los productos procedentes del Sáhara Occidental deben ser etiquetados de acuerdo con su origen específico en este territorio.
Los europarlamentarios subrayaron que cualquier intento de modificar este etiquetado es una violación de las normas jurídicas que rigen el comercio y la legalidad dentro de la UE.
Herbert Dorfmann, eurodiputado del Grupo del Partido Popular Europeo (PPE), calificó la propuesta de «desfachatez», y añadió que la modificación del etiquetado es un atentado contra los principios de justicia e imparcialidad.
Mireia Borrás, eurodiputada española de Vox integrada en el grupo Patriotas por Europa, criticó a la Comisión Europea por lo que consideró un intento de «defender los intereses de un tercer país», en referencia a Marruecos, en lugar de proteger los derechos de los consumidores europeos.
Por su parte, Brigitte Misonne, Directora General Adjunta de la Dirección General de Agricultura (DG AGRI), trató de justificar la propuesta explicando que el cambio de etiquetado era el resultado de negociaciones con Marruecos. Reconoció que esta modificación constituye una excepción a las normativas estándar de etiquetado de la UE, pero defendió que esta medida se enmarca en un acuerdo político entre la Unión Europea y el Reino de Marruecos.
Sin embargo, las palabras de Misonne fueron rechazadas por varios eurodiputados. Thomas Waitz, de Los Verdes, denunció que la medida representa una «traición a nuestros consumidores», al tiempo que advirtió que la Comisión Europea estaba cediendo a intereses externos a expensas de la legalidad y la justicia en la UE.
Luke Ming Flanagan, eurodiputado de La Izquierda, alertó que el enfoque adoptado por la Comisión pone en tela de juicio la autoridad del Tribunal de Justicia de la UE y socava la capacidad de la Unión para tomar decisiones independientes y basadas en los principios de derecho internacional.






