El Eurogrupo abordó este viernes en Nicosia los últimos desarrollos macroeconómicos de la eurozona, basándose en el Pronóstico Económico de Primavera de la Comisión Europea. En un contexto marcado por la inestabilidad energética derivada del conflicto en Oriente Medio, la inflación proyectada en la UE alcanzaría el 3,1% este año antes de reducirse al 2,4% en 2027. Los ministros destacaron la necesidad de equilibrar medidas de apoyo a la economía con la protección de la estabilidad fiscal, frente a las presiones sobre hogares y empresas.
El Eurogrupo se reunió este viernes en Nicosia en el marco de la presidencia chipriota del Consejo de la UE, previo a la reunión informal de ministros de Economía y Finanzas del bloque que se celebra este viernes y sábado. Durante la jornada, el comisario europeo de Economía,Valdis Dombrovskis, presentó el Pronóstico Económico de Primavera de la Comisión Europea.
Señaló que “el conflicto en Oriente Medio ha desencadenado un nuevo choque energético, afectando la inflación, el crecimiento y las finanzas públicas en toda la UE” y que “los precios más altos de la energía ya están afectando a hogares y empresas en toda Europa”.
Según sus estimaciones, la inflación general en la UE se proyecta en 3,1% este año antes de reducirse a 2,4% el próximo año y la economía europea todavía se espera que crezca, aunque a un ritmo más lento, con un crecimiento del PIB proyectado en 1,1% en 2026, antes de subir a 1,4% en 2027.
Dombrovskis advirtió que el choque energético también ejerce presión adicional sobre las finanzas públicas, señalando que diez Estados miembros registraron déficits superiores al 3% del PIB en 2025 y que para 2027, se espera que este número aumente a trece.
Añadió que se proyecta que el déficit presupuestario promedio de la UE aumente de 3,1% del PIB en 2025 a 3,5% este año y 3,6% el próximo año, por lo que es necesario “mantenernos vigilantes en la salvaguarda de finanzas públicas sólidas” y asegurar que “las medidas de apoyo sigan siendo temporales y específicas”.
El presidente del Eurogrupo, Kyriakos Pierrakakis, resaltó que “la economía europea continúa demostrando resiliencia a pesar de las sucesivas crisis de los últimos años”, atribuida a políticas responsables y a una coordinación europea más sólida.
Destacó además que la situación en el estrecho de Ormuz impacta “no solo en el flujo de petróleo y gas natural, sino también en el transporte de productos estratégicos como fertilizantes y helio, esenciales para la industria y el funcionamiento de la economía europea”.
En este contexto, el Eurogrupo señaló la necesidad de equilibrar la estabilidad fiscal con las presiones sobre hogares, empresas y economías nacionales. Pierrakakis destacó que “se requieren intervenciones colectivas cuidadosamente diseñadas que apoyen la economía sin comprometer la estabilidad a largo plazo”.
La jornada también incluyó un debate sobre el euro digital. Pierrakakis señaló que se trata de “una prioridad estratégica para mantener la confianza y estabilidad en un entorno financiero cada vez más digital” y que se espera que el proyecto se materialice para 2029, aumentando la soberanía europea y el papel internacional del euro.
El presidente agregó que “Europa se mueve hacia adelante cuando las condiciones se vuelven difíciles y cuando los desafíos requieren valor político, coordinación y dirección común”.
Por su parte, Dombrovskis afirmó que “este proyecto es central para los esfuerzos de Europa por fortalecer nuestra autonomía estratégica y aprovechar plenamente las oportunidades de la era digital” y que “debemos mantener este impulso positivo, con miras a concluir las negociaciones para finales de este año, en línea con la hoja de ruta ‘Una Europa, Un Mercado’”.






