El Eurogrupo alerta del impacto de la crisis en Oriente Medio y apuesta por reforzar la autonomía energética y tecnológica europea

Reunión del Eurogrupo sobre la crisis en Oriente Medio y autonomía energética

Los ministros de Economía y Finanzas de la zona euro se reúnen para discutir la crisis en Oriente Medio.

Los ministros de Economía y Finanzas de la zona euro abordaron este jueves las consecuencias económicas de la actual incertidumbre geopolítica y analizaron los pilares sobre los que debe asentarse el crecimiento europeo a largo plazo, con especial atención a la energía, la tecnología, la inversión, la innovación y la competitividad.

El Eurogrupo examinó la situación macroeconómica de la zona euro, marcada por el impacto de la crisis en Oriente Medio. El presidente del Eurogrupo, Kyriakos Pierrakakis, señaló que “los efectos de la crisis en Oriente Medio ya se están dejando sentir” y advirtió de que los mercados energéticos continúan bajo presión, mientras que los riesgos para el crecimiento y la inflación requieren una vigilancia constante.

Los ministros y las ministras también revisaron la aplicación de los planes fiscales y estructurales a medio plazo presentados por los Estados miembros. En este contexto, Pierrakakis subrayó que “la incertidumbre tiene un coste” y defendió la importancia de la coordinación fiscal para reducir ese impacto. Asimismo, añadió que, en el actual contexto internacional, “la estabilidad, la credibilidad y la coherencia de las políticas son aún más importantes”.

A partir de una presentación de la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, los ministros y las ministras debatieron los retos estructurales y las prioridades políticas vinculadas al refuerzo de la seguridad energética de Europa y de su resiliencia económica. Según Pierrakakis, el FMI comparte, en líneas generales, la valoración de las instituciones europeas sobre las perspectivas económicas y los riesgos a los que se enfrenta la eurozona.

En este marco, el presidente del Eurogrupo defendió que Europa necesita una estrategia energética capaz de reducir simultáneamente los costes y las dependencias externas mediante el refuerzo de las interconexiones, la inversión en redes y un mayor aprovechamiento de las fuentes energéticas propias.

El Eurogrupo abordó igualmente la cuestión de la soberanía tecnológica europea. En este sentido, Pierrakakis afirmó que “la tecnología es la base sobre la que se construirán la productividad, la competitividad y la fortaleza económica en las próximas décadas”. Según explicó, Europa cuenta con universidades, centros de investigación, emprendedores y emprendedoras, así como con talento de primer nivel, pero su principal debilidad radica en “un déficit de escala”, ya que con frecuencia genera innovaciones sin lograr convertirlas en grandes empresas capaces de competir a nivel global. Por ello, defendió la necesidad de impulsar más compañías europeas innovadoras y de favorecer la creación de “más campeones europeos”.

En este debate participó también el profesor David Eaves, de University College London, quien aportó su visión sobre el papel de los servicios en la nube y las infraestructuras digitales para la competitividad futura de Europa. Pierrakakis insistió en que “la soberanía tecnológica no significa aislamiento” ni dar la espalda a los socios internacionales, sino garantizar que Europa disponga de las capacidades, las competencias y la base industrial necesarias para tomar sus propias decisiones estratégicas.

Según el presidente del Eurogrupo, la financiación de estas prioridades pasa por aprovechar mejor el ahorro europeo y canalizarlo hacia inversiones productivas. En este sentido, aseguró que “la Unión de Ahorros e Inversiones es la forma en que Europa financiará su futuro”, al tiempo que defendió la necesidad de profundizar los mercados de capitales, aumentar la inversión privada y crear un entorno favorable para que las empresas innovadoras puedan nacer, crecer y expandirse dentro de Europa.

Salir de la versión móvil