Los ministros de Economía y Finanzas se reunieron este martes en Bruselas para debatir sobre el paquete de integración y supervisión del mercado. El Consejo destacó la necesidd de avanzar con el trabajo técnico sobre el paquete, de acuerdo con la propuesta de la presidencia chipriota. El Consejo aprobó además una recomendación relativa al plan fiscal estructural a medio plazo de Irlanda.
Los ministros abordaron propuestas destinadas a eliminar barreras a la prestación transfronteriza de servicios de inversión y a mejorar la supervisión de los mercados financieros. El Consejo examinó el papel de la Autoridad Europea de Valores y Mercados. Algunos Estados miembros respaldaron su refuerzo, mientras que otros consideraron que el valor añadido podría lograrse mediante una mayor coordinación entre autoridades nacionales.
Varias delegaciones señalaron la necesidad de evitar efectos sobre mercados financieros nacionales de menor tamaño y pidieron que cualquier cambio en el marco europeo no genere nuevas cargas administrativas. También se discutieron aspectos tecnológicos del paquete, incluidas las disposiciones relacionadas con la tecnología de registro distribuido.
Tras la reunión, el comisario europeo de Economía, Valdis Dombrovskis, indicó que el Consejo mantuvo “un intercambio constructivo” sobre las propuestas presentadas por la Comisión y señaló que el paquete constituye “un componente central de la estrategia de la unión de ahorro e inversión”.
Según explicó, unos mercados de capitales más integrados son necesarios para canalizar inversión hacia prioridades estratégicas de la Unión, y las propuestas de la Comisión están diseñadas para “eliminar barreras y liberar todo el potencial del mercado único de servicios financieros”.
El Consejo aprobó la trayectoria máxima de gasto neto para Irlanda como parte de su plan fiscal estructural a medio plazo. Este indicador servirá como referencia para la supervisión fiscal en el marco del nuevo sistema de gobernanza económica de la UE, en vigor desde 2024, que exige a los Estados miembros presentar planes nacionales que incluyan su trayectoria fiscal, así como reformas e inversiones previstas para un periodo de cuatro o cinco años.
Dombrovskis afirmó que el Ejecutivo europeo “acoge con satisfacción la aprobación por parte del Consejo del plan fiscal estructural revisado de Irlanda” y añadió que la Comisión presentará su evaluación del cumplimiento por parte de los Estados miembros de las trayectorias de gasto recomendadas en el paquete de primavera del Semestre Europeo de 2025.
Los ministros también abordaron la aplicación del fondo europeo de recuperación. El Consejo aprobó modificaciones específicas al plan de recuperación y resiliencia de Estonia en el marco del instrumento creado tras la pandemia de COVID-19.
Dombrovskis informó de que los desembolsos del mecanismo ascienden ya a 395.500 millones de euros y recordó que la fecha límite para cumplir los objetivos y reformas previstos es el 31 de agosto de 2026. En este contexto, señaló que los Estados miembros deben “centrarse plenamente en acelerar la implementación sobre el terreno” a medida que se acerca el final del periodo de ejecución. Asimismo, destacó que las modificaciones aprobadas para Estonia buscan “reducir las cargas administrativas”.
La reunión incluyó un intercambio de opiniones para preparar la participación de la UE en la reunión de ministros de finanzas y gobernadores de bancos centrales del G20, así como en las reuniones de primavera del Fondo Monetario Internacional. Los Estados miembros subrayaron la necesidad de coordinación antes de estos encuentros y de tener en cuenta el contexto geopolítico y los desafíos internacionales.
Dombrovskis informó de los avances en el paquete legislativo destinado a conceder un préstamo de apoyo a Ucrania. Según explicó, dos elementos del paquete ya han entrado en vigor y la Comisión trabaja con las autoridades ucranianas para finalizar la estrategia financiera y el memorando de entendimiento que establecerá las condiciones del préstamo.
El comisario afirmó que entre los Estados miembros existe “un amplio acuerdo sobre la necesidad urgente de avanzar” con esta iniciativa y añadió que la Unión seguirá colaborando con el FMI y otros socios internacionales para apoyar la estabilidad macroeconómica del país.
Al margen del Consejo, el 9 de marzo se celebró un diálogo macroeconómico a nivel político con interlocutores sociales, en el que participaron la presidencia del Consejo, la Comisión, el Banco Central Europeo y el presidente del Eurogrupo. La reunión abordó la evolución de la situación económica y el impacto de la inteligencia artificial en el mercado laboral europeo.
Por otra parte, Francia informó al Consejo sobre propuestas de modificación del mecanismo de ajuste en frontera por carbono, con el objetivo de tener en cuenta la situación de las regiones ultraperiféricas de la Unión.






