El Consejo ha adoptado este lunes dos reglamentos que tienen como objetivo reducir progresivamente los gases fluorados y otras sustancias causantes del calentamiento global y dañan la capa de ozono.
Aunque ya existen normas que limitan el uso de gases fluorados y sustancias dañinas para el medio ambiente, las nuevas normas adoptadas por el Consejo pretenden reducir aún más sus emisiones y así contribuir a limitar el aumento de la temperatura global.
Según los nuevos reglamentos, la producción de los hidrofluorocarbonos (HFC) se reducirá gradualmente al mínimo a partir de 2036 y se ha establecido la eliminación completa de su consumo para 2050.
Asimismo, el texto incluye la prohibición total de comercializar productos y equipos que contengan HFC como refrigeradores, enfriadores, espumas y aerosoles domésticos.
El Consejo también ha acordado fechas específicas para la eliminación total del uso de gases fluorados en aire acondicionado y bombas de calor, estableciendo que su uso deberá eliminarse pequeñas bombas de calor monobloque y aire acondicionado para el año 2032; en aire acondicionado split y bombas de calor para 2035; en aparamentas de media tensión (hasta 52 kV inclusive) que dependen de gases fluorados para 2030; y en celdas de alta tensión para 2032.
El ministro belga responsable de cambio climático, medio ambiente, energía y democracia participativa, Alain Moron, ha explicado que muchos productos que utilizamos en la vida cotidiana, como los refrigeradores y el aire acondicionado, dependen de sustancias “extremadamente dañinas” pare el medio ambiente. Por ello, ha afirmado que las nuevas normas imponen prohibiciones y restricciones claras sobre esas sustancias, al tiempo que fomentan el desarrollo de alternativas sostenibles para proteger la salud de las personas. Asimismo, ha señalado que “el mérito es de los predecesores checo, sueco y español por el inestimable trabajo que llevaron a cabo en esta legislación crucial, con el fin de acercar a la UE al logro de sus ambiciosos objetivos climáticos”.
Tras la entrada en vigor de las nuevas normativas, la Comisión revisará los impactos y efectos del Reglamento incluida una evaluación de la existencia de alternativas rentables, técnicamente viables y suficientemente disponibles para sustituir los gases fluorados, para antes del 1 de enero de 2030.
Según ha informado el Consejo, antes de 2040 la Comisión también tendrá que evaluar la viabilidad de la fecha de eliminación progresiva de 2050 para el consumo de HFC y la necesidad de HFC en sectores donde todavía se utilizan.
En cuanto a las sustancias que agotan la capa de ozono (SAO), el texto establece la prohibición de su uso con exenciones “estrictamente limitadas”. Una de esas excepciones es el uso de las SAO como materia prima para producir otras sustancias. Por ello, el ejecutivo comunitario deberá actualizar periódicamente una lista de SAO cuyo uso como materia prima está prohibido.
El visto bueno de este lunes por parte del Consejo cierra el procedimiento de adopción, por lo que los dos reglamentos serán firmados ahora por el Consejo y el Parlamento Europeo y luego se publicarán en el Diario Oficial de la UE para entrar en vigor 20 días después.





