Hoy, el Consejo ha adoptado un reglamento sobre el seguimiento y la reducción de las emisiones de metano.
El reglamento introduce nuevos requisitos sobre la medición, notificación y verificación de las emisiones de metano en el sector de la energía. Las medidas de mitigación, como detectar y reparar fugas de metano y limitar la ventilación y la quema, tendrán como objetivo evitar las emisiones de metano. Los instrumentos mundiales de seguimiento garantizarán la transparencia de las emisiones de metano procedentes de las importaciones de petróleo, gas y carbón en la UE.
Tinne Van der Straeten, ministra de Energía de Bélgica, ha declarado: “El metano, un contaminante climático de corta duración hasta 30 veces más potente que el CO2, es el segundo gas de efecto invernadero más importante. Para cumplir el objetivo del Acuerdo de París de limitar el calentamiento global a 1,5oC y lograr la neutralidad climática para 2050, debemos reducir las emisiones de metano en los sectores del petróleo, el gas y el carbón. Esta legislación garantiza un seguimiento adecuado y la adaptación de las emisiones en estas cadenas de valor”.
Los operadores deberán medir las emisiones de metano en su origen y elaborar informes de monitoreo, los cuales serán verificados por entidades independientes acreditadas. Además, los Estados miembros tendrán que mantener y actualizar un inventario de todos los pozos, así como desarrollar planes de mitigación para los pozos inactivos, con el objetivo de evitar riesgos para la salud pública y el medio ambiente debido a las emisiones de metano.
Las autoridades nacionales también medirán y vigilarán las emisiones de metano de las minas de carbón cerradas o abandonadas en los últimos 70 años, ya que el metano sigue liberándose incluso después de cesar la producción. Estas autoridades realizarán inspecciones periódicas para garantizar que los operadores cumplan con los requisitos del Reglamento y adopten las medidas correctivas necesarias.
Mediante el nuevo reglamento, los operadores tendrán que detectar y reparar fugas de metano. A su vez también tendrán que llevar a cabo estudios de las fugas de metano en diferentes tipos de infraestructuras a intervalos determinados.
Por otro lado, será necesario que los operarios repararen o reemplacen todos los componentes por encima de ciertos niveles de fuga de metano inmediatamente después de la detección, y a más tardar cinco días después. El plazo establecido para una reparación completa bajo las nuevas reglas es de 30 días.
Por último, también se rastrearán las emisiones de metano procedentes de las importaciones de energía de la UE. Las nuevas normas introducirán en la UE instrumentos de vigilancia mundiales para aumentar la transparencia de las emisiones de metano de las importaciones de petróleo, gas y carbón en la UE.
