El Consejo adoptó este lunes un conjunto de medidas para apoyar al sector vitivinícola de la UE, mediante la actualización del marco normativo vigente. Estas incluyen la adaptación de la producción a las nuevas demandas del mercado, el fomento de la resiliencia climática, la simplificación de las normas de etiquetado y el impulso de la innovación y el enoturismo.
Las medidas contemplan una mayor alineación entre la oferta y la demanda, incluyendo la opción de retirar viñas excedentes para prevenir el desajuste en el mercado y garantizar su estabilidad. Asimismo, se suprimirá la fecha de finalización del esquema de derechos de plantación, sustituyéndola por un período de revisión de 10 años.
También se prevé un fortalecimiento de la resiliencia climática, con un aumento del apoyo a las inversiones en medidas de adaptación y mitigación climática, que podrán cubrir hasta el 80% de los costos elegibles, que busca facilitar la transición hacia una producción más sostenible. En cuanto al etiquetado, se simplificarán y armonizarán las normas en toda la UE, reduciendo costos administrativos y facilitando el comercio transfronterizo.
El sector también podrá beneficiarse de un apoyo dirigido al desarrollo del enoturismo, lo que contribuirá a impulsar las economías rurales. Respecto a los vinos sin o con bajo contenido alcohólico, se especificarán términos claros como «sin alcohol» para productos con menos del 0,5% de alcohol, y «reducido en alcohol» para aquellos que tengan una concentración superior al 0,5% pero al menos un 30% inferior a la fuerza estándar.
Se eliminarán requisitos adicionales para los vinos destinados a la exportación, como la declaración de ingredientes y nutrición, reduciendo la carga administrativa. Además, se establecerán nuevas medidas de apoyo para combatir enfermedades de las plantas, como la flavescencia dorada, a través de un mayor apoyo en monitoreo, diagnósticos, formación e investigación.
La nueva regulación también ampliará las posibilidades de innovación, permitiendo el uso de vino rosado como base para productos aromatizados regionales, lo que abre la puerta al desarrollo de nuevos productos adaptados a los gustos de los consumidores. La regulación entrará en vigor 20 días después de su publicación en el Diario Oficial de la UE.
